La frase “si usted no quiere operar y no participar, no opere” terminó por obligar a Roberto Ramos Alor, coordinador estatal del IMSS-Bienestar en Veracruz, a ofrecer una disculpa pública después de la confrontación que sostuvo con médicos residentes que denunciaban falta de medicamentos y material para atender a pacientes.
El episodio ocurrió durante una reunión con personal en formación del Hospital Regional de Alta Especialidad de Veracruz, donde los médicos expusieron las dificultades para realizar procedimientos cuando no cuentan con insumos básicos.
La grabación de ese encuentro comenzó a circular ampliamente y colocó al funcionario bajo cuestionamientos, especialmente porque durante la misma conversación recordó a los residentes que sus evaluaciones dependen de la institución.
Horas después, IMSS-Bienestar rechazó el tono utilizado durante el encuentro, anunció medidas correctivas y reiteró que el diálogo con los médicos residentes debe mantenerse bajo principios de respeto.
Ramos Alor reconoce que sus palabras no fueron adecuadas
Tras la polémica, Roberto Ramos Alor ofreció una disculpa pública a las médicas y médicos residentes del hospital.
En un mensaje difundido posteriormente, reconoció que sus palabras “no fueron las adecuadas” y señaló que ese tipo de expresiones no corresponden al trato que debe existir entre autoridades de salud y personal médico en formación.
El coordinador estatal también reconoció el derecho de los residentes a expresar inquietudes relacionadas con sus condiciones de trabajo y aprendizaje.
Su pronunciamiento llegó después de que el propio IMSS-Bienestar se deslindara de las declaraciones hechas durante la reunión y anunciara que tomaría medidas correctivas por lo sucedido.
Residentes reclamaron medicamentos y material quirúrgico
El conflicto comenzó por un problema distinto al de las declaraciones del funcionario: la falta de insumos dentro del hospital.
Médicos residentes de áreas como cirugía, pediatría, ginecología y traumatología habían denunciado desde principios de septiembre carencias de medicamentos y materiales necesarios para mantener la atención.
Entre los insumos señalados se encuentran antibióticos, analgésicos, gasas, compresas, suturas, guantes, batas y jabón quirúrgico, además de artículos requeridos para procedimientos específicos.
Durante la reunión con Ramos Alor, una de las residentes cuestionó qué debía hacerse cuando un paciente necesitaba una intervención, pero el hospital carecía del material correspondiente.
Fue en ese contexto cuando el funcionario respondió que quien no quisiera operar podía no hacerlo.
La tensión aumentó cuando Ramos Alor hizo referencia a la estructura académica de las residencias y recordó que la evaluación de los médicos depende de las áreas institucionales responsables de su formación.
IMSS-Bienestar se deslinda de las expresiones
La difusión del video provocó una reacción del IMSS-Bienestar, que reconoció la importancia de los médicos residentes dentro del sistema público de salud.
La institución señaló que las expresiones escuchadas durante la reunión no representan su posición institucional y afirmó que el vínculo con el personal en formación debe construirse mediante respeto y diálogo.
También informó que áreas relacionadas con educación, investigación y calidad médica mantienen comunicación con los residentes para atender necesidades vinculadas tanto con su preparación profesional como con las condiciones en las que desempeñan sus actividades.
La respuesta institucional y la posterior disculpa de Ramos Alor añadieron una nueva dimensión a un problema que inicialmente estaba concentrado en el abastecimiento del hospital.
Veracruz ya había detectado necesidades en hospitales
Los reclamos de los residentes surgieron después de que el propio Gobierno de Veracruz reconociera requerimientos específicos en algunas unidades incorporadas al IMSS-Bienestar.
La administración estatal revisó la situación de los 60 hospitales integrados al esquema y ubicó necesidades principalmente en unidades de Veracruz-Boca del Río y Xalapa.
Ante esa situación se ordenó redistribuir materiales existentes, acelerar los envíos y realizar compras directas de insumos que fueran necesarios.
Las protestas de residentes del Hospital de Alta Especialidad hicieron visible posteriormente que las carencias estaban afectando directamente la operación cotidiana y la atención de algunos pacientes.
IMSS-Bienestar reporta millones de piezas distribuidas
En medio de los reclamos, IMSS-Bienestar informó sobre una entrega extraordinaria de más de 4 millones de piezas de medicamentos e insumos, correspondientes a 678 claves, destinadas a hospitales y centros de salud de Veracruz.
La institución también dio a conocer la programación de otros 3.8 millones de medicamentos e insumos médicos para reforzar el abastecimiento en las unidades.
Las cifras oficiales contrastan con los señalamientos realizados por los residentes, quienes han centrado sus reclamos en la disponibilidad concreta de material al momento de atender a un paciente o programar un procedimiento.
El conflicto colocó así dos problemas sobre la mesa: la necesidad de garantizar que los insumos lleguen efectivamente a las áreas que los requieren y la relación entre las autoridades del sistema de salud y los médicos que se encuentran en proceso de formación.
*BC
