El Servicio de Administración Tributaria (SAT) prepara nuevos controles para seguir el recorrido fiscal de la gasolina y el diésel, desde el momento en que los combustibles ingresan al país hasta que terminan en una estación de servicio.
La medida formará parte de la propuesta del Paquete Económico 2027 y busca cerrar espacios a la evasión relacionada con el llamado huachicol fiscal, principalmente mediante el seguimiento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) pagado en la importación.
La presidenta Claudia Sheinbaum adelantó que el objetivo es que el impuesto asociado al combustible pueda rastrearse durante toda la cadena de comercialización y no únicamente en el punto donde entra al país.
El mecanismo todavía requiere adaptaciones dentro del SAT, por lo que su puesta en marcha no será inmediata. La propuesta deberá avanzar dentro de las medidas fiscales previstas para 2027.

SAT buscará conectar importación, impuestos y venta final
La nueva trazabilidad pretende cruzar información para identificar si los volúmenes de combustible importados coinciden con los impuestos pagados, los documentos fiscales, la distribución y las cantidades que finalmente son vendidas al consumidor.
Con ello, las autoridades podrían detectar con mayor facilidad diferencias entre lo declarado en aduanas, lo facturado y lo comercializado.
El Gobierno federal ya cuenta con una base de datos para revisar la trazabilidad de combustibles en la que participan SAT, Aduanas, Secretaría de Energía, Pemex y ASEA. La información es analizada de manera periódica para ubicar operaciones irregulares.
Ese esquema ha permitido reforzar la revisión de empresas comercializadoras y agentes aduanales. Hasta el 2 de septiembre, el Gobierno reportaba el retiro de 63 permisos de agentes aduanales desde el inicio de la actual administración.
Cómo opera el huachicol fiscal con combustibles importados
Una de las modalidades investigadas consiste en declarar menos combustible del que realmente ingresa al país.
Otra práctica es registrar gasolina, diésel u otros hidrocarburos bajo una clasificación distinta para evitar el pago del IEPS correspondiente.
Sheinbaum describió ambos mecanismos durante una conferencia en julio: empresas con permisos de importación podían reportar volúmenes inferiores a los transportados o declarar el combustible como otro producto sujeto a una carga fiscal diferente.
El nuevo seguimiento del SAT apunta precisamente a reducir esas diferencias, al vincular la información fiscal generada desde la entrada del producto hasta su venta.
Ya existen controles digitales sobre hidrocarburos
El reforzamiento anunciado para 2027 se suma a mecanismos que comenzaron a aplicarse durante este año.
Desde el 24 de abril de 2026 entró en vigor el Complemento Concepto para la facturación de Hidrocarburos y Petrolíferos, integrado al CFDI y diseñado para fortalecer la comercialización y trazabilidad de combustibles.
El esquema fue desarrollado por el SAT junto con la Secretaría de Energía, la Comisión Nacional de Energía y la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones.
Este complemento permite incorporar información específica de las operaciones con hidrocarburos dentro de la factura electrónica, lo que amplía las herramientas disponibles para contrastar movimientos comerciales con permisos y registros fiscales.
No habrá un nuevo impuesto a la gasolina
El planteamiento para 2027 no contempla crear un nuevo impuesto sobre los combustibles.
El IEPS ya se cobra sobre gasolina y diésel. El cambio anunciado consiste en mejorar la capacidad para seguir el pago y movimiento del combustible durante toda su cadena comercial.
Las cuotas efectivas del impuesto incluso pueden modificarse mediante estímulos fiscales. Para el periodo del 29 de agosto al 4 de septiembre de 2026, Hacienda fijó estímulos de 22.83 por ciento para gasolina menor a 91 octanos, 6.01 por ciento para gasolina de 91 octanos o más y 81.50 por ciento para diésel.
La propuesta anunciada por Sheinbaum se concentra, en cambio, en impedir que combustible que entra, circula o se vende en México quede fuera de los registros fiscales correspondientes.
El SAT busca cerrar huecos en toda la cadena del combustible
El alcance del nuevo modelo dependerá de las disposiciones incluidas finalmente en el Paquete Económico 2027 y de las adecuaciones técnicas que implemente el SAT.
La ruta planteada parte de un principio sencillo: que un volumen de combustible declarado al ingresar al país pueda ser identificado también durante su distribución, facturación y venta final.
Con ello, el Gobierno busca que las diferencias entre inventarios, documentos fiscales y combustibles comercializados generen señales que permitan ubicar posibles operaciones de contrabando, evasión o simulación fiscal antes de que el producto complete toda la cadena de venta.
*BC
