DEA nuevamente acusa a funcionarios mexicanos de colaborar con el CJNG
El director de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terry Cole, acusó a funcionarios mexicanos de alto nivel de colaborar directamente con organizaciones criminales y aseguró que algunos de ellos fueron advertidos recientemente por presuntos vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). El funcionario no reveló identidades, cargos ni pruebas públicas que permitan conocer quiénes son las personas señaladas.
Las declaraciones abrieron dos frentes en la relación bilateral: las acusaciones de corrupción dentro de estructuras gubernamentales mexicanas y los límites que México establece a la participación de agencias o fuerzas estadounidenses en operaciones dentro de su territorio.
DEA asegura que funcionarios protegen operaciones del CJNG
Cole sostuvo que investigaciones estadounidenses han detectado corrupción gubernamental vinculada con organizaciones criminales. Afirmó que existen funcionarios que trabajan directamente con los cárteles y que algunos relacionados con el CJNG fueron puestos sobre aviso aproximadamente dos semanas antes de sus declaraciones.
El señalamiento no surgió de manera aislada. El pasado 5 de agosto, durante el anuncio de una nueva ofensiva contra la estructura del CJNG, el propio jefe de la DEA aseguró públicamente que la organización criminal ha mantenido su influencia mediante violencia y corrupción, incluida la participación de integrantes del gobierno mexicano que presuntamente protegen a sus dirigentes o facilitan tráfico de drogas y lavado de dinero.
Sin embargo, en esa intervención tampoco identificó a funcionarios específicos.
Hasta ahora, Estados Unidos no ha presentado públicamente acusaciones judiciales contra funcionarios mexicanos concretos por los vínculos con el CJNG señalados por Cole.

Estados Unidos intensifica ofensiva contra ocho integrantes del CJNG
La ofensiva estadounidense contra el grupo criminal se reforzó este mes. El Departamento de Justicia y distintas agencias federales anunciaron nuevas acusaciones y recompensas que en conjunto superan los 100 millones de dólares por información que permita capturar o condenar a ocho integrantes de la organización.
Entre ellos se encuentran Juan Carlos Valencia González, “El Pelón”; Audias Flores Silva, “El Jardinero”; Julio César Montero Pinzón, “El Tarjetas”; Carlos Andrés Rivera Varela, “La Firma”; Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, “El Sapo”; Ricardo Ruiz Velasco, “RR” o “Tripa”; Julio Alberto Castillo Rodríguez, “El Chorro”, y Griselda Margarita Arredondo Pinzón.
Cole ubicó particularmente a Juan Carlos Valencia González entre los principales objetivos de la DEA contra el CJNG. La estrategia estadounidense también busca afectar operadores financieros, redes de lavado de dinero, tráfico de armas y cadenas de suministro de precursores químicos.
Las acusaciones judiciales contra estos integrantes del cártel son independientes de los señalamientos sobre funcionarios mexicanos, cuyos nombres no han sido dados a conocer.

Terry Cole deja abierta posibilidad de nuevas acciones de EU
Además de las acusaciones sobre corrupción, el director de la DEA fue cuestionado sobre la posibilidad de acciones estadounidenses dentro de México.
Cole destacó que actualmente existe intercambio de inteligencia y coordinación con autoridades mexicanas, pero evitó descartar de manera absoluta eventuales operaciones y afirmó que su agencia cumplirá las instrucciones que reciba del presidente de Estados Unidos.
El planteamiento ocurre mientras Washington endurece su estrategia contra organizaciones como el CJNG y el Cártel de Sinaloa, consideradas por el gobierno estadounidense amenazas prioritarias para su seguridad.
Harfuch descarta presencia de fuerzas extranjeras en México
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, fijó una posición distinta sobre el alcance de la colaboración bilateral.
El funcionario sostuvo que la legislación mexicana no permite la operación de fuerzas extranjeras dentro del territorio nacional y señaló que la cooperación tiene límites establecidos por la Constitución y las leyes mexicanas.
La colaboración, explicó, puede incluir información, inteligencia y coordinación entre instituciones, pero las operaciones deben ejecutarse conforme a las facultades de cada país.
Harfuch puso como ejemplo el operativo realizado en febrero contra Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, al señalar que fue planeado, desarrollado y ejecutado por el Ejército Mexicano. También descartó que las instituciones que integran el gabinete federal de seguridad hayan realizado operativos conjuntos con agentes extranjeros dentro de México.

México reporta 85 servidores públicos detenidos
Al defender la estrategia mexicana, García Harfuch afirmó que durante la actual administración han sido detenidos 85 servidores públicos vinculados con actividades criminales, sin importar su filiación política.
Ese dato demuestra la existencia de investigaciones mexicanas contra funcionarios presuntamente relacionados con delitos, pero no permite establecer que esas 85 detenciones correspondan a las personas señaladas por Terry Cole, debido a que el director de la DEA no identificó a los funcionarios a los que hizo referencia.
Harfuch también destacó reducciones en homicidios, decomisos de armas y drogas, desmantelamiento de laboratorios clandestinos y capturas de objetivos criminales de alto nivel como parte de los resultados de la estrategia de seguridad.
DEA y México mantienen cooperación pese a diferencias
Las diferencias sobre una eventual participación estadounidense no han detenido el intercambio entre las autoridades de ambos países.
Cole afirmó que mantiene comunicación diaria con García Harfuch y destacó la coordinación para combatir al CJNG y al Cártel de Sinaloa. Días antes también había reconocido públicamente al secretario mexicano como un socio de confianza en materia de seguridad.
El gobierno mexicano, por su parte, ha reiterado que busca conservar la cooperación con las agencias estadounidenses bajo un principio de respeto a la soberanía y coordinación sin subordinación. La presidenta Claudia Sheinbaum ha defendido la relación institucional con las autoridades de Estados Unidos y la participación mexicana en mecanismos internacionales de combate al crimen organizado.
El punto pendiente es la acusación formulada por Terry Cole. Mientras no se revelen nombres, investigaciones judiciales o elementos públicos que permitan comprobarla, el señalamiento contra funcionarios mexicanos permanece como una afirmación de la autoridad estadounidense aún sin sustento público individualizado.
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