Estrés laboral

Dolor bajo sospecha

Pienso, luego existo
Adela Ramírez | 9 Junio, 2026
Cuerpo

Hay dolores que se reconocen de inmediato. Puede ser una pierna rota, una cirugía o un diagnóstico médico, y nadie cuestiona el tiempo que una persona necesita para recuperarse de ellos.

Pero existe otro tipo de heridas que siguen generando sospecha: las emocionales.

Cuando alguien atraviesa una traición, una infidelidad o un abandono, suele recibir comprensión durante un tiempo. Después llegan los cuestionamientos.

“¿Todavía sigues pensando en eso?”, “ya pasó” o “ya supéralo” …

Estas ideas podrían parecer de lo más razonables, hasta que la ciencia nos ilumina.


Dolor emocional


El neurólogo mexicano Eduardo Calixto ha explicado que el amor, la pérdida y la traición no son fenómenos exclusivamente emocionales. Cuando descubrimos una traición importante, especialmente de una persona en quien depositábamos confianza y seguridad afectiva, el cerebro puede reaccionar como si enfrentara una amenaza extrema.

Se activan estructuras como la amígdala cerebral, aumentan hormonas del estrés como el cortisol y la adrenalina, y se alteran procesos fundamentales como el sueño, el apetito, la regulación emocional e incluso la presión arterial.

Algunas investigaciones han encontrado además que el dolor social y el dolor físico comparten parcialmente circuitos neuronales. Dicho de otra manera: el sufrimiento emocional no es una exageración ni una debilidad de carácter. Tiene una expresión biológica real.

Por eso muchas personas describen síntomas físicos después de una traición profunda: opresión en el pecho, taquicardia, sensación de falta de aire, náuseas, temblores, insomnio o pensamientos obsesivos que parecen imposibles de detener.

En casos extremos puede aparecer incluso el llamado síndrome del corazón roto o síndrome de Takotsubo, una condición cardíaca desencadenada por estrés emocional intenso cuyos síntomas pueden confundirse con los de un infarto.

La psicóloga Jennifer Freyd desarrolló el concepto de trauma por traición para explicar por qué ciertas heridas emocionales resultan tan difíciles de procesar. Su teoría plantea que cuando quien nos daña es precisamente la persona de quien dependemos emocionalmente, el impacto psicológico puede ser especialmente profundo.

No solo se rompe una relación; se rompe una estructura interna de confianza sobre la cual construíamos nuestra vida cotidiana, nuestros proyectos y nuestra sensación de seguridad.


Dolor emocional


Por eso cada vez más especialistas consideran que una infidelidad grave no debe entenderse únicamente como un conflicto de pareja. En determinadas circunstancias puede convertirse en una herida emocional significativa que requiere acompañamiento psicológico e incluso psiquiátrico.

Esta visión no es nueva. Especialistas como Frank Pittman, uno de los pioneros en el estudio clínico de la infidelidad, sostuvieron que sus efectos trascienden el ámbito romántico y alcanzan la identidad, la autoestima y la capacidad de confiar. Más recientemente, Esther Perel ha explicado cómo una traición puede sacudir los cimientos emocionales sobre los que una persona construye su proyecto de vida, mientras que M. Scott Peck recordó que el amor maduro exige responsabilidad, honestidad y compromiso con el bienestar del otro, precisamente aquello que una traición profunda suele fracturar.

Por si fuera poco lidiar con este proceso y la sanación, en países como México además aparece otro problema. Muchas personas tienen una extraña facilidad para juzgar a las víctimas.

Preguntan por qué no se fueron antes, por qué confiaron y, quizá lo más duro de las críticas, por qué siguen afectadas, por qué no han logrado olvidar.

Mientras tanto, quien provocó el daño suele reconstruir rápidamente una imagen pública impecable. Las redes sociales han amplificado este fenómeno.

Fotografías sonrientes, discursos de superación personal y una aparente felicidad permanente pueden ocultar dinámicas mucho más complejas.

La consecuencia es dolorosa: muchas víctimas terminan sintiendo culpa por sufrir. Se avergüenzan de seguir tristes, ocultan su ansiedad y minimizan sus síntomas.

Evitan pedir ayuda por miedo a ser consideradas débiles, exageradas o incapaces de seguir adelante. Sin embargo, pedir ayuda es precisamente una de las respuestas más saludables que una persona puede tomar.

La salud mental exige abandonar la idea de que todo dolor se resuelve con fuerza de voluntad.

Hay heridas que necesitan tiempo, terapia y una red de apoyo capaz de acompañar sin juzgar.


Dolor emocional


Hay heridas que, además, requieren atención psiquiátrica cuando el sufrimiento comienza a afectar la vida cotidiana, el descanso, la alimentación o la capacidad de funcionar normalmente. Un psiquiatra puede recetar químicos que el cerebro no genera por el trauma y establece dosis exactas para superar este tipo de duelos.

Quizá ha llegado el momento de dejar de preguntar por qué alguien no supera más rápido una traición y empezar a preguntarnos por qué seguimos tratando el dolor emocional como si fuera menos importante que cualquier otra enfermedad.

Porque sanar no siempre significa olvidar; muchas veces significa aprender a vivir de una forma distinta después de que algo nos rompió.

Y hacerlo acompañado por profesionales de la salud mental, así como por las personas que nos quieren, también es una forma de valentía.


*ARD

Día del Maestro visibiliza crisis emocional y laboral del magisterio

Especialistas advierten sobre el impacto emocional y profesional que enfrentan docentes en México actualmente
Alma Méndez | 15 Mayo, 2026
Cuerpo

Puebla, Pue- En el marco del Día del Maestro, la coordinadora de la Licenciatura en Educación de IBERO Puebla, Niza Gutiérrez Ruiz, llamó a reflexionar sobre las condiciones laborales y emocionales que enfrenta actualmente el personal docente en México.

La académica explicó que el trabajo de maestras y maestros implica mucho más que impartir clases, ya que también contempla labores de acompañamiento, seguimiento académico y apoyo integral a estudiantes de diferentes niveles educativos.

Además, señaló que la profesión docente requiere una vocación constante para responder a distintos desafíos sociales y educativos. Por ello, consideró importante reconocer el esfuerzo que diariamente realiza el profesorado dentro y fuera de las aulas.

Tecnología e inclusión aumentan desafíos educativos

La especialista indicó que el contexto actual obliga a las y los docentes a adaptarse a nuevas herramientas tecnológicas, así como a procesos de inclusión educativa que demandan atención personalizada para estudiantes con diversas necesidades.


Estrés laboral


Asimismo, explicó que las responsabilidades del magisterio incluyen planeaciones, evaluaciones y actividades administrativas que incrementan las cargas laborales y generan desgaste profesional.

La representante de la IBERO Puebla destacó que estas condiciones también provocan altos niveles de estrés emocional entre docentes, especialmente ante la presión de cumplir con múltiples funciones académicas y sociales.

En ese sentido, subrayó la necesidad de abrir espacios de diálogo para analizar el impacto emocional que enfrentan maestras y maestros, así como para impulsar mejores condiciones laborales dentro del sector educativo.

Reconocimiento social y mejores salarios, temas pendientes

Niza Gutiérrez Ruiz afirmó que el reconocimiento hacia las y los docentes debe fortalecerse debido al papel fundamental que desempeñan en la formación de profesionistas y ciudadanos.


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Además, consideró prioritario discutir las condiciones salariales del magisterio, ya que la educación representa una actividad esencial para el presente y el futuro de la sociedad mexicana.

Finalmente, reiteró que el Día del Maestro también debe servir para visibilizar los retos que enfrenta el profesorado y generar conciencia sobre la importancia de cuidar el bienestar emocional de quienes dedican su vida a la enseñanza.

*ARD

Jefes tóxicos disparan estrés laboral: así afectan tu salud mental

El mal liderazgo aumenta ansiedad, burnout y bajas laborales; conoce cómo identificar y enfrentar a un jefe tóxico
Redacción | 24 Abril, 2026
Cuerpo

El impacto de los jefes en la salud mental de los empleados se ha convertido en un tema central dentro del entorno laboral. Aunque muchas personas disfrutan de sus funciones, el trato con superiores puede transformar la experiencia diaria en una carga emocional constante.

Estudios recientes evidencian un aumento significativo en bajas laborales relacionadas con estrés y ansiedad. Este fenómeno ha llevado a expertos a señalar que el liderazgo es uno de los factores más determinantes en el bienestar de los trabajadores.

Cómo identificar un liderazgo negativo

Un jefe con liderazgo deficiente suele presentar comportamientos como control excesivo, falta de empatía y comunicación poco clara. Estas actitudes generan incertidumbre y dificultan el desarrollo profesional.


Estrés laboral


Además, la imprevisibilidad en la toma de decisiones o las reacciones exageradas ante errores contribuyen a crear un ambiente laboral tenso. En consecuencia, los empleados pierden confianza y motivación.

También es común que estos líderes minimicen los logros de su equipo o busquen reconocimiento constante, lo que afecta la dinámica laboral y el sentido de pertenencia.

El impacto en la productividad y el bienestar

Un entorno laboral negativo no solo afecta la salud emocional, sino también el rendimiento. El estrés prolongado reduce la concentración, incrementa los errores y limita la creatividad.

Por otra parte, los empleados que trabajan bajo presión constante suelen desarrollar agotamiento emocional, conocido como burnout. Este estado impacta tanto en su desempeño como en su calidad de vida.

Sin embargo, cuando el liderazgo es positivo, los resultados cambian significativamente. Equipos motivados, comprometidos y con autonomía suelen ser más productivos y resilientes.


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El liderazgo se puede aprender

A diferencia de lo que muchos creen, el liderazgo no es una cualidad innata, sino una habilidad que puede desarrollarse. La formación en habilidades emocionales, comunicación y gestión de equipos resulta clave para mejorar.

En este sentido, especialistas destacan la importancia de la autoconciencia, la empatía y la escucha activa como pilares de un liderazgo efectivo.

Asimismo, fomentar la autonomía y reconocer el trabajo del equipo contribuye a fortalecer la confianza y el compromiso.

Estrés laboral


Recomendaciones para trabajadores

Ante un entorno laboral complicado, los expertos sugieren tomar medidas para proteger la salud mental. Entre ellas destacan:

  • No asumir la culpa de forma automática
  • Buscar apoyo profesional si es necesario
  • Utilizar los canales internos de la empresa
  • Evaluar opciones laborales si el entorno no mejora

Finalmente, entender que el bienestar emocional es una prioridad permite tomar decisiones más saludables y sostenibles en el tiempo.

Con información de ABC

*ARD