Sistema inmunológico

Nuevo estudio revela cómo las grasas de la dieta pueden fortalecer las defensas del cuerpo

La investigación señala que el tipo de grasa que consumes influye directamente en la resistencia de las células del sistema inmunológico
Redacción | 6 Marzo, 2026
Cuerpo

La relación entre la alimentación y el sistema inmunológico continúa revelando nuevos hallazgos científicos. Un estudio de la Universidad de Queensland, en Australia, concluyó que el tipo de grasas que una persona consume puede modificar la resistencia y funcionamiento de las células T, fundamentales para proteger al organismo.

La investigación, publicada en Nature, señala que la dieta puede cambiar la composición de grasa dentro de estas células inmunes, lo que influye directamente en su capacidad para combatir infecciones y tumores.

Este descubrimiento aporta nuevas pistas sobre cómo la nutrición puede fortalecer la respuesta inmunológica.


Grasas en la dieta


El papel de las células T en la defensa del organismo

Las células T forman parte del sistema inmunológico adaptativo y tienen la función de identificar y atacar agentes dañinos como virus, bacterias o células cancerígenas.

Según explicó el profesor Di Yu, del Instituto Frazer de la Universidad de Queensland, estas células dependen en gran medida de su composición lipídica para funcionar correctamente.

En otras palabras, los tipos de grasa presentes en la dieta influyen en la estructura de las células T y pueden determinar si se mantienen fuertes o si se vuelven vulnerables a procesos de daño celular.

Qué reveló el estudio sobre las grasas en la dieta

Los investigadores observaron que las células T son particularmente sensibles a un proceso conocido como muerte celular inducida por oxidación.

Este fenómeno ocurre cuando las grasas oxidadas se acumulan dentro de la célula y dañan su membrana externa.

Sin embargo, el estudio encontró que una dieta con mayor proporción de ácidos grasos monoinsaturados (MUFA) ayuda a proteger a las células T frente a este tipo de daño.


Grasas en la dieta


Como resultado, estas células se vuelven más resistentes, se multiplican con mayor eficacia y desempeñan mejor su función defensiva.

Diferencia entre grasas PUFA y MUFA

Las grasas poliinsaturadas (PUFA) y las grasas monoinsaturadas (MUFA) son dos tipos de lípidos presentes en distintos alimentos.

Los científicos descubrieron que cuando la dieta contiene una menor proporción de PUFA y una mayor cantidad de MUFA, las células T presentan una mayor resiliencia frente al estrés celular.

No obstante, los investigadores subrayan que todavía no existe evidencia suficiente para establecer una proporción ideal entre ambos tipos de grasa.

Por ello, recomiendan continuar investigando el impacto de cada nutriente en el sistema inmunológico.

Grasas en la dieta


Alimentos que contienen estas grasas

Los alimentos ricos en PUFA incluyen pescados grasos y diversos aceites vegetales.

Entre ellos destacan:

  • Aceite de maíz

  • Aceite de soja

  • Aceite de girasol

  • Nueces

  • Semillas de linaza

Mientras tanto, los alimentos ricos en MUFA incluyen productos ampliamente presentes en la dieta mediterránea.

Algunos ejemplos son:

  • Aceite de oliva

  • Aguacate

  • Almendras

  • Pistachos

  • Avellanas

  • Anacardos

Estos alimentos se han asociado durante años con beneficios para la salud cardiovascular y ahora también podrían tener efectos positivos en la inmunidad.


Grasas en la dieta


Impacto en vacunas y tratamientos contra el cáncer

Uno de los aspectos más prometedores del estudio es su posible aplicación en el campo de la medicina.

Cuando las células T se vuelven más resistentes, pueden ayudar al organismo a producir más anticuerpos.

Esto podría traducirse en una mejor respuesta a las vacunas y en una mayor capacidad para combatir infecciones.

Además, las células T más fuertes también muestran una mayor eficacia para detectar y atacar tumores, lo que abre nuevas posibilidades para mejorar las inmunoterapias contra el cáncer.

Nuevas estrategias para fortalecer la inmunidad

Los investigadores consideran que el metabolismo de las grasas dentro del organismo desempeña un papel clave en el funcionamiento del sistema inmunológico.

Por ello, modificar la dieta podría convertirse en una estrategia accesible para reforzar las defensas del cuerpo.



 

En el futuro, los médicos podrían combinar tratamientos médicos con recomendaciones nutricionales específicas para fortalecer las células inmunes.

Aunque aún se requieren más estudios, los científicos creen que comprender la relación entre dieta y sistema inmunológico podría transformar la forma en que se previenen y tratan diversas enfermedades.

Con información de El Debate

*ARD

Qué alimentos bajan las defensas: la dieta moderna puede aumentar infecciones respiratorias

La ciencia explica qué alimentos reducen las defensas y cómo afectan el sistema inmunológico en la vida diaria
Redacción | 18 Febrero, 2026
Cuerpo

La ciencia ha confirmado que la alimentación diaria determina la eficacia del sistema inmunológico. Estudios recientes señalan que una dieta inadecuada favorece resfríos, gripe y otras infecciones. El organismo depende de nutrientes específicos para activar sus defensas, especialmente en temporadas de virus respiratorios.

El intestino concentra gran parte de la inmunidad. Por ello, el equilibrio de la microbiota intestinal resulta clave para mantener la salud general.

Alimentos ultraprocesados
 

Azúcares simples y caída de la inmunidad

Consumir azúcar en exceso afecta inmediatamente a las células inmunitarias. Después de ingerir glucosa añadida, el cuerpo pierde eficiencia para eliminar bacterias.

Además, este efecto no es breve: puede durar varias horas. Por lo tanto, una dieta rica en dulces aumenta la frecuencia de infecciones.
 

Embutidos y grasas inflamatorias

Jamón, salchichas y tocino favorecen procesos de inflamación. Esta condición deteriora la respuesta inmunológica y debilita la protección frente a patógenos.

También afectan la microbiota intestinal, reduciendo bacterias beneficiosas. Como resultado, el organismo pierde capacidad de defensa.

Alimentos ultraprocesados


Aditivos de ultraprocesados

Los alimentos ultraprocesados contienen sustancias artificiales que alteran el metabolismo inmunitario. Dichos compuestos generan desequilibrio intestinal y reducen la absorción de nutrientes esenciales.

Asimismo, desplazan el consumo de alimentos naturales. En consecuencia, disminuye la resistencia frente a virus comunes.

Alcohol y deficiencias nutricionales

El alcohol interfiere en la disponibilidad de minerales como el zinc. Sin este elemento, las células del sistema inmunológico no se desarrollan correctamente.

Por ello, el consumo frecuente se asocia a infecciones prolongadas y mayor susceptibilidad bacteriana.


Alimentos ultraprocesados


Comida rápida y defensas debilitadas

Las frituras aportan grasas que intensifican la inflamación. Además, los empaques liberan compuestos que afectan la diversidad bacteriana intestinal.

Este proceso deteriora las defensas naturales y aumenta la vulnerabilidad ante enfermedades respiratorias.

Alimentación preventiva

Reducir azúcares, alcohol y ultraprocesados mejora la respuesta inmunitaria. En cambio, una dieta equilibrada fortalece la capacidad del organismo para adaptarse a patógenos.

Elegir mejor los alimentos es una estrategia efectiva de salud preventiva.

Alimentos ultraprocesados

Con información de Infobae

*ARD

Vitamina D: por qué es esencial para los huesos, los músculos y la inmunidad

Conoce por qué la vitamina D es esencial para los huesos, los músculos y la inmunidad, y cómo obtenerla sin depender del sol
Redacción | 12 Enero, 2026
Cuerpo

En un contexto marcado por estilos de vida sedentarios y menor exposición solar, los especialistas han resaltado la importancia de la vitamina D como un nutriente esencial para la salud integral. Su papel no se limita al fortalecimiento de los huesos, sino que también influye de manera directa en la inmunidad y la longevidad.

Aunque existe la creencia de que el sol es la única fuente de este micronutriente, la ciencia ha demostrado que el cuerpo puede obtenerla por otros medios, principalmente a través de la alimentación y los suplementos.

Vitamina D en los alimentos

Función biológica del calciferol

La nutricionista Jenny García explica que el calciferol pertenece al grupo de las vitaminas liposolubles, lo que implica que su absorción mejora cuando se consume junto con grasas saludables. Una vez en el organismo, se almacena en el hígado y los músculos, lo que permite su utilización gradual.

Su función principal consiste en facilitar la absorción del calcio en los intestinos, proceso indispensable para la correcta formación y mantenimiento del sistema óseo. Además, interviene en procesos metabólicos que impactan directamente en la respuesta inmunológica.

Vitamina D y prevención del deterioro físico

La vitamina D juega un papel clave en la prevención del deterioro muscular, especialmente en personas adultas y adultos mayores. Mantener niveles adecuados contribuye a preservar la fuerza, el equilibrio y la movilidad, factores determinantes para una vida activa y saludable.

Vitamina D en los alimentos

Asimismo, su deficiencia se ha asociado con un mayor riesgo de caídas, fracturas y pérdida de independencia funcional.

Las tres vías para obtener vitamina D

Katherine Cántaro clasifica las fuentes de vitamina D en tres grandes grupos. El primero corresponde a la exposición solar, que sigue siendo la fuente principal para gran parte de la población mundial. Sin embargo, una exposición inadecuada puede generar efectos adversos.

La segunda vía es la alimentación, que incluye productos como pescados grasos, lácteos, yema de huevo y palta. Estos alimentos aportan cantidades significativas del nutriente y pueden integrarse fácilmente a la dieta diaria.

Finalmente, existen los alimentos fortificados, como cereales, bebidas vegetales y yogures, diseñados para cubrir deficiencias nutricionales en poblaciones con bajo consumo natural.

Riesgos asociados a la deficiencia de vitamina D

De acuerdo con Jenny García, la carencia de vitamina D se relaciona con alteraciones en el metabolismo óseo y con enfermedades crónicas como diabetes tipo 2, cáncer y padecimientos cardiovasculares. Además, afecta negativamente al sistema inmunológico, incrementando la vulnerabilidad ante infecciones.

Desde el punto de vista estructural, Katherine Cántaro advierte que una deficiencia prolongada puede provocar osteoporosis, una enfermedad caracterizada por la fragilidad ósea y el aumento del riesgo de fracturas.

Vitamina D en los alimentos

Recomendaciones de consumo y supervisión médica

Los expertos recomiendan adaptar el consumo de vitamina D a las necesidades individuales. En regiones con baja incidencia solar, la dieta y los suplementos resultan fundamentales para mantener niveles estables.

No obstante, subrayan la importancia de la evaluación médica previa, ya que el exceso de este micronutriente también puede generar efectos adversos.

*ARD

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