Dormir mal después de los 50 años podría afectar tu memoria y corazón
Muchas personas descubren que dormir deja de ser igual con el envejecimiento. Algunas se despiertan varias veces durante la noche, otras comienzan a dormir menos horas o se levantan demasiado temprano sin poder volver a descansar.
Especialistas en medicina del sueño aseguran que ciertos cambios son normales con la edad; sin embargo, otros pueden representar señales de problemas físicos, emocionales o neurológicos.
El doctor Luigi Ferini Strambi, especialista italiano en trastornos del sueño, explicó que el envejecimiento modifica el reloj biológico y altera los ciclos normales del descanso.
El sueño se vuelve más ligero con el paso de los años
Con la edad disminuyen las fases profundas del sueño y aumentan las etapas ligeras. Esto provoca que las personas sean más sensibles a sonidos, luz o molestias físicas.
Además, los ciclos del sueño se vuelven más cortos y fragmentados, situación que reduce la sensación de descanso reparador.
La especialista Myriam Monczor indicó que el sueño “se superficializa” con el envejecimiento y pueden incrementarse despertares relacionados con dolor, ansiedad o cambios emocionales.
Dormir poco puede afectar la salud del cerebro
Ferini Strambi explicó que durante el sueño profundo el cerebro elimina sustancias dañinas relacionadas con enfermedades neurodegenerativas.
Asimismo, señaló que dormir menos de lo recomendado afecta la memoria, la concentración y la salud cardiovascular.
Los especialistas también advierten que dormir mal incrementa el riesgo de obesidad, diabetes, depresión y deterioro cognitivo.
Cuándo un cambio del sueño deja de ser normal
Los expertos señalaron que algunos signos requieren atención médica:
- Cansancio extremo durante el día
- Somnolencia constante
- Insomnio persistente
- Dificultad para concentrarse
- Cambios importantes de humor
- Problemas de memoria
Además, dormir cada vez más tarde o presentar dificultad para despertarse temprano puede asociarse con deterioro cognitivo o depresión.
Hábitos que ayudan a dormir mejor
Especialistas recomiendan crear una rutina saludable para mejorar el descanso nocturno:
- Mantener horarios regulares
- Evitar pantallas antes de dormir
- No consumir cafeína por la tarde
- Evitar alcohol antes de acostarse
- Realizar ejercicio físico
- Limitar las siestas
- Mantener la habitación oscura y silenciosa
También sugieren evitar el uso constante de ruido blanco o sonidos ambientales, debido a que pueden alterar los patrones normales del sueño.
El descanso adecuado protege la salud
Dormir bien permite al cuerpo recuperarse física y mentalmente. Durante el sueño el organismo regula funciones esenciales relacionadas con memoria, emociones, metabolismo y sistema inmunológico.
Por ello, los especialistas recomiendan prestar atención a cambios importantes en el descanso y buscar ayuda médica cuando el insomnio o la fatiga afectan la vida diaria.
Con información de Infobae
*ARD





