DEA llama a Harfuch “socio de confianza” y destaca cooperación con México
La relación entre Omar García Harfuch y la DEA mostró un rostro muy distinto al de las recientes fricciones entre México y Estados Unidos. Durante una conferencia internacional antidrogas en Buenos Aires, el director de la agencia estadounidense, Terrance Cole, presentó al secretario de Seguridad mexicano como un “socio de confianza”, mientras ambos gobiernos presumieron una coordinación más rápida contra organizaciones criminales.
El acercamiento no implicó el anuncio de un nuevo tratado o convenio bilateral. Lo que Harfuch destacó fue un incremento de la cooperación operativa, particularmente en intercambio de inteligencia, localización de objetivos prioritarios, investigaciones y acciones contra las estructuras financieras del crimen organizado.
Harfuch asegura que la información con la DEA fluye más rápido
El secretario mexicano explicó que desde la llegada de Cole a la dirección de la DEA la información entre las instituciones comenzó a circular con mayor velocidad, permitiendo responder con más rapidez ante objetivos criminales que operan a ambos lados de la frontera.
Harfuch sostuvo que la coordinación con la agencia estadounidense “se ha incrementado de forma significativa” y habló de intercambio de inteligencia estratégica y operativa en tiempo real para localizar objetivos y fortalecer investigaciones.
El funcionario planteó que México continuará trabajando mediante inteligencia compartida, investigaciones paralelas y operaciones coordinadas, pero manteniendo como principios la reciprocidad, la responsabilidad compartida y el respeto a la soberanía nacional.
Director de la DEA cambia el tono frente a México
La declaración de Terrance Cole tuvo especial peso por el contexto político. Frente a representantes de seguridad de más de 100 países, el jefe de la DEA calificó a García Harfuch como “un socio de confianza y un buen amigo” y reconoció públicamente su liderazgo y colaboración.
El tono contrasta con lo ocurrido apenas en julio. Cole había señalado entonces una supuesta conexión entre el Gobierno mexicano y los cárteles, comentarios que Claudia Sheinbaum rechazó como infundados y de carácter político. El Gobierno mexicano respondió que estaba dispuesto a mantener la cooperación con Washington, siempre que se respetara la soberanía del país.
Ese episodio convirtió la reunión en Buenos Aires en algo más que una fotografía protocolaria: el mismo funcionario estadounidense que había provocado un choque diplomático con México ahora colocó públicamente a Harfuch como uno de sus principales interlocutores en seguridad.
México lleva cifras de seguridad a la cumbre antidrogas
Durante su participación, Harfuch presentó ante las delegaciones internacionales los resultados acumulados de la estrategia federal de seguridad. Reportó 63 mil 500 personas detenidas por delitos de alto impacto, 32 mil 800 armas aseguradas y 518 toneladas de droga decomisadas durante la actual administración.
La exposición también puso énfasis en el combate al dinero de las organizaciones criminales. La Secretaría de Seguridad informó que la Unidad de Inteligencia Financiera ha inmovilizado más de 8 mil 600 millones de pesos y bloqueado más de 24 mil 600 cuentas, acciones que se complementan con intercambio de información internacional.
Harfuch destacó además la coordinación entre la UIF y organismos estadounidenses como la OFAC, utilizada para identificar redes financieras vinculadas con organizaciones criminales y coordinar medidas contra sus recursos económicos.
Buenos Aires reúne a autoridades de más de 100 países
El encuentro se realiza del 18 al 20 de agosto de 2026 en Buenos Aires dentro de la 40ª Conferencia Internacional para el Control de Drogas, organizada conjuntamente por Argentina y la DEA. El foro reúne entre 400 y 600 integrantes de fuerzas de seguridad y delegaciones de más de 100 países.
La agenda incluye cooperación operativa, intercambio de inteligencia, narcotráfico, lavado internacional de dinero y crimen transnacional. El objetivo declarado de la conferencia es mejorar la capacidad de las autoridades para coordinar investigaciones y acciones que atraviesan distintas jurisdicciones.
Cooperación avanza aunque persista la tensión política
La reunión deja una separación clara entre dos planos de la relación bilateral. Mientras México y Estados Unidos mantienen desacuerdos políticos y diplomáticos, las instituciones de seguridad parecen haber intensificado sus canales de trabajo directo, especialmente alrededor de Harfuch y la DEA.
No se anunció una nueva alianza jurídica ni un mecanismo que sustituya los acuerdos vigentes. La novedad está en la velocidad del intercambio de inteligencia, el reconocimiento público de confianza entre Harfuch y Cole y la decisión de exhibir esa cooperación ante representantes de más de un centenar de países.
*BC
