BUAP dejó huella en ALICE, reconoce exdirector del CERN
Puebla, Pue.- La participación de la BUAP transformó la colaboración latinoamericana en el experimento ALICE del CERN, reconoció el físico italiano Luciano Maiani, quien dirigió la Organización Europea para la Investigación Nuclear entre 1999 y 2003 y mantiene una relación académica con la universidad poblana desde hace más de dos décadas.
Durante una reciente visita a la BUAP, Maiani impartió conferencias sobre Física de partículas a docentes y estudiantes de las facultades de Ciencias Físico Matemáticas y de Electrónica. El investigador de la Universidad de Sapienza Roma recordó que la construcción de un nuevo acelerador abrió la oportunidad de integrar a científicos de América Latina, particularmente de México, a los proyectos desarrollados en Ginebra, Suiza.
El científico es reconocido por formular el mecanismo GIM y por sugerir teóricamente la existencia de un cuarto quark, antes del descubrimiento de las partículas encantadas. Por sus contribuciones a la ciencia, la BUAP le otorgó en 2010 el Doctorado Honoris Causa.
La colaboración BUAP-CERN marcó una nueva etapa en ALICE
La BUAP participa, junto con otras instituciones mexicanas, en ALICE (A Large Ion Collider Experiment), uno de los principales detectores del Gran Colisionador de Hadrones (LHC).
Maiani explicó que, con la doctora Verónica Riquer, impulsó un programa de intercambio financiado por la Unión Europea, posteriormente denominado EPLANET, que permitió conectar instituciones latinoamericanas, europeas y al CERN para formar científicos e impulsar la investigación en Física de altas energías.
A partir de ese programa comenzó la participación de la universidad poblana en ALICE, donde sus investigadores tuvieron un papel importante en la construcción del experimento.
“En los experimentos de ALICE se habla de un antes y un después de la colaboración con América Latina, y en especial de la BUAP, porque marcó verdaderamente un nuevo clima de vinculación”.
El exdirector del CERN destacó que la BUAP fue una de las instituciones más importantes de este proceso y expresó su satisfacción por continuar colaborando con la comunidad universitaria.
Materia oscura: una de las grandes preguntas del universo
Al hablar sobre el panorama mundial de la Física de partículas, Maiani señaló que los descubrimientos del Bosón de Higgs y de los quarks permitieron comprender numerosos aspectos de la materia, pero existen problemas fundamentales que permanecen abiertos.
Uno de ellos es la materia oscura, que no emite luz y no está formada por las partículas conocidas. Su existencia plantea la posibilidad de que haya otros tipos de partículas en el universo, cuya naturaleza constituye uno de los desafíos centrales de la investigación.
El científico también mencionó dificultades teóricas relacionadas con el Bosón de Higgs, por ser la única partícula elemental conocida que no tiene spin. La búsqueda de posibles simetrías a energías más elevadas forma parte de las líneas de estudio que podrían aportar nuevas respuestas.
La Física de partículas se encuentra entre el trabajo del LHC, su próxima fase de alta luminosidad y la preparación hacia energías más elevadas, procesos que requerirán tiempo y nuevas investigaciones.
El cierre del LEP y el costo del LHC, decisiones decisivas
Maiani recordó dos de los retos más complejos que enfrentó como director general del CERN. El primero fue la decisión de cerrar el Gran Colisionador de Electrones y Positrones (LEP), máquina que precedió al LHC.
Aunque el LEP produjo resultados científicos relevantes, prolongar su funcionamiento habría implicado mayores costos y dificultades para continuar la construcción del Gran Colisionador de Hadrones. Tras diversas discusiones en comités, Maiani tomó la decisión de cerrar el acelerador anterior.
El segundo desafío surgió por el incremento del costo de construcción del LHC, que obligó a reorganizar programas internos y buscar soluciones financieras. Los proveedores requerían pagos inmediatos, mientras que el presupuesto del proyecto estaba distribuido en distintos periodos.
La Banca Europea intervino mediante un préstamo a largo plazo a una organización científica, lo que permitió atender las necesidades del proyecto. Maiani recordó con orgullo estas decisiones, que consideró fundamentales para asegurar la continuidad del LHC y de la investigación científica del CERN.
*ARD















