Los movimientos de Ricardo “N” entre Puebla y Tlaxcala terminaron por conducir a las autoridades hasta él. Después de permanecer prófugo por más de un año, el hombre señalado como probable responsable del feminicidio de Andrea Maylin Chino Ramos fue detenido en territorio poblano y trasladado a Morelos para enfrentar el proceso judicial en su contra.
La captura se concretó el viernes 11 de septiembre mediante una operación en la que participaron autoridades federales y estatales. Ricardo “N” era buscado desde 2025, cuando Andrea desapareció y posteriormente fue encontrada sin vida en un predio de Tlayacapan relacionado con la familia de quien entonces era su pareja.
El rastro terminó en Puebla
La localización de Ricardo “N” fue resultado de trabajos de inteligencia y seguimiento que permitieron establecer desplazamientos entre Puebla y Tlaxcala. Con esa información, las autoridades concentraron las acciones para identificarlo y ejecutar la orden de aprehensión que pesaba en su contra.
En el operativo participaron la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, el Centro Nacional de Inteligencia, la Fiscalía Especializada para la Investigación y Persecución del Delito de Feminicidio y la Fiscalía General del Estado de Morelos. Después de su captura, el detenido fue llevado a esa entidad para quedar a disposición de la autoridad judicial.
El arresto puso fin a una búsqueda que se extendió durante más de un año y que llevó a las autoridades a ampliar los mecanismos para impedir que el sospechoso abandonara el país.
Andrea había denunciado violencia antes de desaparecer
El caso de Andrea Maylin no comenzó con su desaparición. Antes de que se perdiera su rastro, la joven había acudido ante las autoridades para denunciar violencia familiar, agresiones físicas, violencia vicaria y amenazas de muerte atribuidas a Ricardo “N”.
El 8 de diciembre de 2023 presentó una primera denuncia por lesiones, violencia vicaria y amenazas; posteriormente, el 22 de diciembre del mismo año, presentó otra por violencia familiar. Esta última derivó en medidas de protección para Andrea.
Andrea, de 22 años, fue reportada como desaparecida el 20 de junio de 2025 en Morelos. Tres días después, Ricardo “N” comunicó a la familia que la joven había salido y no había regresado. Los antecedentes de violencia hicieron que sus familiares dirigieran desde entonces sus señalamientos hacia la pareja.
Un segundo cateo permitió localizarla
La búsqueda condujo a un predio ubicado en Tlayacapan, Morelos, relacionado con la familia de Ricardo “N”.
El 27 de junio de 2025 se realizó una primera diligencia en el lugar sin localizar a Andrea. Poco más de un mes después, durante un segundo cateo efectuado a finales de julio, las autoridades encontraron el cuerpo de la joven enterrado en el terreno.
La Fiscalía de Morelos confirmó posteriormente la identidad mediante estudios periciales y el 30 de agosto de 2025 entregó el cuerpo a la familia. La diligencia incluyó trabajos de criminalística, antropología, medicina legal, odontología y genética.
A partir del hallazgo, la investigación avanzó por feminicidio y se obtuvo una orden de aprehensión contra Ricardo “N”, quien ya no se encontraba en Morelos.
Sus padres también enfrentan un proceso
Mientras continuaba la búsqueda del principal señalado, la investigación alcanzó a sus padres.
En junio de 2026 ambos fueron vinculados a proceso por encubrimiento por favorecimiento, luego de que la Fiscalía presentara datos para sostener que habrían ayudado a Ricardo “N” a evadir la acción de la justicia. Las detenciones se realizaron mediante operativos en el Estado de México y Veracruz.
El juez impuso prisión preventiva justificada mientras continúa el procedimiento penal. Para entonces, familiares de Andrea y colectivas habían mantenido movilizaciones y exigencias para que la búsqueda de Ricardo “N” continuara y se investigara a quienes presuntamente facilitaron su fuga.
De prófugo a detenido en Puebla
Más de un año después de la desaparición de Andrea, el seguimiento del sospechoso llegó finalmente a Puebla.
La detención cambia el momento procesal del caso: Ricardo “N” pasó de ser un prófugo con orden de aprehensión a quedar bajo custodia y ante la autoridad que lo requiere por su probable responsabilidad en el feminicidio de Andrea Maylin.
Su captura ocurre después de una secuencia marcada por denuncias previas de violencia, la desaparición de Andrea, dos cateos en un mismo predio, el hallazgo e identificación del cuerpo, la búsqueda prolongada del sospechoso y el proceso penal abierto contra sus padres por presunto encubrimiento.
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