La confrontación entre Estados Unidos e Irán entró en una nueva fase tras una serie de bombardeos estadounidenses y la denuncia de explosiones que dejaron inmovilizados a dos petroleros en el estrecho de Ormuz, considerado uno de los corredores marítimos más importantes del planeta para el transporte de petróleo.
La escalada militar amenaza con generar consecuencias económicas a nivel internacional debido al riesgo que enfrenta el suministro mundial de crudo.
Bombardeos de EEUU reavivan el conflicto con Irán
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó el inicio de una nueva ofensiva militar destinada, según explicó, a impedir que Irán continúe atacando embarcaciones comerciales que utilizan el estrecho de Ormuz.
Los ataques ocurrieron luego de que fracasara el acuerdo de cese al fuego que ambas naciones habían sostenido durante aproximadamente un mes.
De acuerdo con medios iraníes, las explosiones alcanzaron diversas ciudades estratégicas del país, incluyendo Tabriz, Chabahar, Konarak, Bandar Mahshahr y Bandar Imam Jomeini.
Mientras tanto, el secretario de Estado, Marco Rubio, sostuvo que Estados Unidos mantendrá las operaciones militares siempre que exista una amenaza para el comercio marítimo internacional.
Irán responde con misiles y drones
La reacción iraní no se hizo esperar.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica aseguró haber atacado la base estadounidense de Al-Tanf, ubicada en Siria, además de lanzar misiles contra aeronaves militares en el aeropuerto jordano de Áqaba.
También afirmó haber ejecutado ataques con drones contra instalaciones militares estadounidenses localizadas en Kuwait.
Las autoridades kuwaitíes informaron que una planta desalinizadora resultó afectada por un incendio derivado de uno de esos ataques.
La tensión continúa creciendo mientras ambos gobiernos intercambian acciones militares sin que exista, por ahora, un nuevo acuerdo de alto el fuego.
El estrecho de Ormuz vuelve a preocupar al mercado petrolero
La situación se agravó aún más cuando autoridades iraníes aseguraron que dos petroleros explotaron mientras transitaban por el estrecho de Ormuz, aunque no ofrecieron detalles sobre las embarcaciones ni sobre posibles víctimas.
En paralelo, organismos británicos informaron sobre un buque incendiado frente a las costas de Omán, hecho que todavía permanece bajo investigación.
La incertidumbre provocó una disminución del tránsito marítimo por esta ruta estratégica, utilizada para transportar una parte importante del petróleo que abastece al mercado internacional.
Como consecuencia, el precio del petróleo registró un incremento cercano al 2%, superando los 90 dólares por barril, mientras especialistas advierten que una prolongación del conflicto podría traducirse en mayores costos de energía, incremento de la inflación y afectaciones para la economía global.
Los gobiernos involucrados mantienen abiertas las opciones diplomáticas, aunque la continuidad de las operaciones militares mantiene en alerta a la comunidad internacional por el riesgo de una escalada aún mayor en Medio Oriente.