México romperá récord en importaciones de maíz; USDA alerta por caída de la producción nacional
La dependencia de México hacia el maíz importado continuará aumentando durante los próximos dos años. Así lo advierte el más reciente informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), que proyecta niveles históricos en las compras del grano provenientes del extranjero, principalmente de Estados Unidos.
De acuerdo con el organismo, el país alcanzará 26.5 millones de toneladas de importaciones en el ciclo comercial 2025/2026 y llegará a 27 millones de toneladas en 2026/2027, estableciendo un nuevo récord para el mercado mexicano.
Las cifras reflejan un escenario en el que la producción nacional no será suficiente para satisfacer la creciente demanda del consumo interno y de la industria pecuaria, obligando a incrementar las adquisiciones del exterior para mantener el abasto.
El pronóstico también evidencia los desafíos que enfrenta el sector agrícola mexicano, donde los elevados costos de producción, el encarecimiento de los fertilizantes y los bajos precios pagados a los productores están reduciendo la rentabilidad del cultivo de maíz, considerado uno de los alimentos estratégicos para la economía y la seguridad alimentaria del país.
La producción nacional no alcanza para cubrir la demanda
El USDA estima que durante el ciclo agrícola 2026/2027 la producción mexicana alcanzará 24.3 millones de toneladas, una reducción del 2% respecto al periodo anterior.
Aunque la disminución parece moderada, ocurre en un momento en que la demanda de maíz continúa creciendo de manera constante. La mayor parte de ese incremento proviene del sector pecuario, particularmente de la producción de aves de corral, que requiere grandes cantidades de alimento balanceado elaborado con maíz amarillo.
Además del consumo para la ganadería, el grano es indispensable para diversas industrias que producen:
- Almidón.
- Aceites vegetales.
- Jarabes industriales.
- Alimentos balanceados.
- Productos procesados para consumo humano.
Ante este panorama, las importaciones se han convertido en un componente esencial para garantizar el suministro del mercado mexicano.

Estados Unidos fortalece su posición como principal proveedor
Las previsiones del organismo estadounidense indican que Estados Unidos mantendrá prácticamente el dominio absoluto del mercado mexicano de importación de maíz.
Esta situación responde a diversos factores que favorecen el comercio bilateral:
- La cercanía geográfica reduce los costos logísticos.
- Existe una infraestructura ferroviaria consolidada entre ambos países.
- El maíz estadounidense ofrece precios competitivos.
- La calidad del grano mantiene estándares constantes para la industria.
Actualmente, alrededor del 65% de las importaciones ingresan a territorio mexicano mediante el sistema ferroviario que cruza la frontera norte, mientras que el restante 35% llega por vía marítima a través de los puertos del Golfo de México.
Durante los primeros siete meses del ciclo comercial 2025/2026, México importó 14.7 millones de toneladas, cifra que representó un incremento anual de 1%, siendo casi la totalidad de origen estadounidense.

El maíz blanco también incrementa sus importaciones
Uno de los datos que más llama la atención del reporte es el crecimiento registrado en las compras de maíz blanco, un producto que históricamente ha sido producido en grandes cantidades dentro del territorio nacional.
Entre octubre de 2025 y abril de 2026, las importaciones de este grano crecieron 49%, alcanzando 501 mil 131 toneladas métricas, prácticamente todas provenientes de Estados Unidos.
Especialistas consideran que este comportamiento refleja la presión que enfrenta la producción nacional, ya que cada vez resulta más complicado satisfacer completamente la demanda interna.

Los altos costos golpean al campo mexicano
Uno de los factores determinantes detrás de la reducción en la producción es el constante incremento de los costos para los agricultores.
El informe señala que durante mayo de 2026 los principales insumos agrícolas registraron importantes aumentos de precio.
Entre ellos destacan:
- La urea, cuyo precio aumentó 42%, hasta alcanzar 17 mil 300 pesos por tonelada.
- El fosfato diamónico, que subió 9%, ubicándose en 18 mil 230 pesos por tonelada.
- El diésel, indispensable para las labores agrícolas, que registró un incremento de 7%, alcanzando aproximadamente 27 pesos por litro.
Estos aumentos impactan directamente en los costos de producción y reducen la rentabilidad del cultivo, especialmente para pequeños productores que cuentan con menores márgenes financieros.
Agricultores reducen superficie sembrada
El USDA prevé que la superficie cosechada disminuya alrededor del 4%, situándose en 6.4 millones de hectáreas durante el ciclo 2026/2027.
Aunque el Servicio de Información Agropecuaria y Pesquera (SIAP) mantiene una proyección estable para la superficie sembrada en el ciclo primavera-verano, reconoce que el aumento de costos podría provocar una reducción mayor.
En estados como:
- Jalisco.
- Michoacán.
- Guanajuato.
que representan cerca del 35% de la producción nacional del ciclo primavera-verano, numerosos agricultores ya analizan disminuir la siembra de maíz.
Incluso en regiones agrícolas del Bajío michoacano y del municipio de Valle de Santiago, Guanajuato, algunos productores han decidido sustituir el maíz por sorgo, cultivo que requiere menores inversiones y representa un riesgo financiero más bajo.
Por su parte, Chihuahua mantendría una superficie estable cercana a 235 mil hectáreas, con una combinación de agricultura de riego y de temporal.

El Gobierno implementa medidas para proteger a los productores
Con el objetivo de mejorar la rentabilidad de los agricultores y evitar una mayor caída en la producción, el Gobierno de México impulsó un acuerdo con los integrantes de la cadena de valor del maíz blanco.
El programa denominado Sistema de Ordenamiento de la Producción y Comercialización del Maíz Blanco "Precio Justo" contempla diversas acciones orientadas a fortalecer el mercado.
Entre las principales medidas destacan:
- Comercialización anticipada mediante contratos entre productores y compradores.
- Venta de fertilizantes e insumos a precios más accesibles.
- Mecanismos para proteger el precio del maíz blanco frente a la volatilidad del mercado.
Asimismo, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) implementará esquemas de apoyo para hacer frente a contingencias climáticas y fluctuaciones en los precios internacionales.
Las autoridades estiman que este programa beneficiará a:
- 61 mil productores.
- 705 mil hectáreas.
- Una producción aproximada de 7 millones de toneladas de maíz blanco.
México enfrenta un desafío para garantizar su seguridad alimentaria
Las proyecciones del USDA muestran que el país enfrentará un reto importante en los próximos años. Mientras el consumo continúa creciendo por la expansión del sector pecuario y de la industria alimentaria, la producción nacional pierde competitividad debido al incremento en los costos y la disminución de la rentabilidad.
El fortalecimiento de las importaciones permitirá mantener el abasto interno; sin embargo, también incrementará la dependencia de un solo proveedor internacional, principalmente Estados Unidos, situación que podría convertirse en un factor estratégico para la economía mexicana y para la estabilidad de la cadena de suministro del grano más importante del país.
La evolución de los precios internacionales, el clima, las políticas de apoyo al campo y las inversiones en productividad serán determinantes para definir si México logra recuperar parte de su producción nacional o continúa incrementando sus compras al extranjero en los próximos años.
*BC
