Fe y tradición reúnen a miles de poblanos en la celebración del Señor de las Maravillas
Puebla, Pue- La devoción al Señor de las Maravillas volvió a congregar a miles de personas en el Templo de Santa Mónica, donde desde la madrugada de este 1 de julio comenzaron las actividades religiosas dedicadas a una de las imágenes más veneradas de Puebla. Entre oraciones, música de mariachi, flores y alimentos compartidos, los creyentes reafirmaron una tradición que ha permanecido vigente durante generaciones.
La celebración inició cerca de las 4:00 de la mañana con el tradicional canto de Las Mañanitas, interpretado por un mariachi frente a la imagen religiosa. Poco a poco, familias enteras comenzaron a llegar desde distintos puntos de la capital para agradecer los favores recibidos y encomendar nuevas peticiones relacionadas con la salud, el trabajo y la unión familiar.
Los asistentes ingresaban al templo con flores, veladoras y diversos presentes como muestra de su fe y agradecimiento.
La fe llenó las calles del Centro Histórico
Con el transcurso de la mañana, la fila para ingresar al recinto religioso ocupó buena parte de la calle 5 de Mayo. Los creyentes aguardaban pacientemente la oportunidad de acercarse al Señor de las Maravillas y dedicar unos minutos a la oración.
Al salir del templo, algunos expresaban su emoción entre lágrimas, mientras otros compartían la alegría de haber cumplido una promesa. La celebración también permitió el reencuentro de familias y amigos que año con año participan en esta tradición poblana.
Como parte de las actividades, decenas de voluntarios distribuyeron gratuitamente tamales, atole y envueltos de mole entre quienes permanecían formados.
Para los organizadores y benefactores, esta acción representa una manera de agradecer los favores concedidos por la imagen y mantener viva una costumbre profundamente arraigada en la comunidad católica poblana.
Una devoción que permanece generación tras generación
El Templo de Santa Mónica, ubicado en la esquina de la 5 de Mayo y la 18 Poniente, abrió sus puertas desde las 6:00 hasta las 19:00 horas y celebró eucaristías a las 16:00, 17:30 y 19:00 horas.
El Señor de las Maravillas, una escultura elaborada en el siglo XVII que representa una de las caídas de Jesucristo camino al Calvario, continúa siendo uno de los símbolos religiosos más importantes de Puebla. Cada año, miles de personas mantienen viva esta tradición, demostrando que la fe, la esperanza y la solidaridad siguen uniendo a la sociedad poblana alrededor de una celebración que forma parte de su identidad cultural y espiritual.
*ARD
