El crecimiento de las redes sociales también ha traído nuevos riesgos para quienes generan contenido. En México, al menos 19 influencers han sido asesinados entre 2024 y 2026, una cifra que evidencia el nivel de violencia que enfrentan algunos líderes de opinión digital.
Los casos involucran a creadores de contenido dedicados a temas tan diversos como entretenimiento, seguridad, política, denuncias ciudadanas, medio ambiente, moda y estilo de vida.
El incremento de estos homicidios ha llevado a especialistas en seguridad a advertir que el crimen organizado considera a muchos influencers como piezas importantes para influir en la opinión pública.
César Gastélum, el caso más reciente
El asesinato más reciente ocurrió en Culiacán, Sinaloa, donde César Gastélum, quien acumulaba más de 700 mil seguidores en TikTok, fue atacado mientras realizaba una transmisión en vivo.
Su muerte volvió a colocar en el debate la seguridad de quienes desarrollan contenido para plataformas digitales.
Las estadísticas reflejan un incremento sostenido: cuatro asesinatos en 2024, once durante 2025 y cuatro más en lo que va de 2026.
Sinaloa lidera la lista con ocho casos, seguido de Guerrero, Jalisco, Nuevo León, Baja California, Chiapas, Morelos y Guanajuato.

El crimen organizado busca controlar la narrativa digital
Para el analista en seguridad David Saucedo, los grupos criminales buscan ejercer control sobre los creadores de contenido debido al enorme alcance que tienen en internet.
El especialista explicó que muchos influencers reúnen comunidades más numerosas que algunos medios tradicionales, por lo que representan una herramienta útil para difundir mensajes o impedir la circulación de información que afecte a las organizaciones delictivas.
También señaló que actualmente no existen protocolos específicos para proteger a quienes generan contenido digital, situación que deja a miles de personas expuestas a amenazas, extorsiones o ataques.
Las tres razones detrás de los asesinatos
David Saucedo identificó tres factores que explican estos homicidios.
El primero responde al interés del narco por controlar la conversación pública y censurar información incómoda.
El segundo tiene relación con casos donde algunos influencers habrían colaborado con organizaciones criminales mediante operaciones financieras ilícitas.
Finalmente, existen homicidios derivados de conflictos personales o relaciones sentimentales.
Entre estos últimos destaca el feminicidio de Valeria Márquez, ocurrido en Zapopan durante una transmisión en vivo.
Las investigaciones señalan como principal sospechoso intelectual a Ramón Ángel Álvarez Ayala "El R1", presunto integrante del CJNG, quien habría ordenado el crimen a petición de su hijo.

Influencers exhibidos por el narco
Uno de los episodios que marcó el incremento de la violencia ocurrió en enero de 2025, cuando aparecieron panfletos en Culiacán con los nombres de políticos, empresarios, cantantes e influencers presuntamente relacionados con una organización criminal.
Entre los señalados figuraban Markitos Toys, El Jasper, El Gordo Peruci y otros creadores de contenido.
Posteriormente varios de ellos fueron asesinados, entre ellos Justin Paul "El Pinki", Adal Peña "El Tata", María de Jesús, integrante de Los Toys, además de Gerardo "El Jerry".
También fueron víctimas Gail Castro "Gail Toys", hermano de Markitos Toys, y Camilo Ochoa "El Alucín", quien igualmente aparecía en los panfletos.
No todos los influencers asesinados tenían vínculos con grupos criminales
Existen casos donde las víctimas desarrollaban contenido completamente ajeno al crimen organizado.
El youtuber Alex Serna difundía información ambiental y denuncias ciudadanas en Guerrero.
Por su parte, Juan Diego Maldonado "El Chabelo" era conocido por sus críticas humorísticas contra autoridades municipales de Chiapas.
Mientras tanto, en Guanajuato, Sergio VG se dedicaba a producir contenido relacionado con historias de terror y fenómenos paranormales.

Para los especialistas, la diversidad de perfiles demuestra que la violencia alcanza tanto a creadores que abordan temas delicados como a quienes simplemente han construido una presencia importante en plataformas digitales.
Ante este panorama, analistas consideran indispensable establecer mecanismos de protección, fortalecer las investigaciones y evitar que estos homicidios permanezcan impunes, pues los influencers se han convertido en nuevos actores de comunicación con un impacto cada vez mayor en la sociedad mexicana.