Un derrame de 59 mil litros de hidrosulfuro de sodio mantiene bajo vigilancia ambiental a autoridades federales luego del descarrilamiento de un tren de carga de Ferromex en el municipio de Naco, Sonora.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) confirmó que desplegó personal especializado para evaluar los posibles daños ecológicos ocasionados por el incidente, mientras la Comisión Nacional del Agua (Conagua)realiza estudios en agua y suelo para determinar el alcance de la contaminación.
Aunque las autoridades aseguraron que no existe riesgo inmediato para la población, las investigaciones continúan para descartar afectaciones ambientales.
Tren de carga se descarrila cerca del ejido Cuauhtémoc
El accidente ocurrió cuando un vagón tipo carrotanque sufrió un descarrilamiento en las inmediaciones del ejido Cuauhtémoc, en Naco, Sonora.
El impacto provocó la fuga de hidrosulfuro de sodio, un químico ampliamente utilizado en actividades industriales.
Tras el incidente, se activaron protocolos de emergencia para contener el derrame y proteger el entorno natural.
Autoridades analizan posibles daños al medio ambiente
Como parte de las acciones de respuesta, especialistas de la Conagua comenzaron trabajos de monitoreo y toma de muestras en cuerpos de agua y suelo.
Los estudios permitirán conocer si el químico alcanzó zonas sensibles o representa algún riesgo para los ecosistemas de la región.
Mientras tanto, la Profepa mantiene labores permanentes de inspección y vigilancia en el área afectada.
Profepa determinará posibles sanciones
La dependencia ambiental indicó que continuará con las investigaciones para establecer el impacto ambiental del derrame y verificar el cumplimiento de la normatividad.
En caso de detectarse afectaciones al medio ambiente, podrá ordenar medidas correctivas inmediatas e iniciar procedimientos administrativos o legales.
Asimismo, se revisará si existieron omisiones o responsabilidades relacionadas con el transporte del material químico.
No hay riesgo para la población, informan autoridades
Hasta ahora, las autoridades federales sostienen que el derrame químico no representa un peligro para los habitantes de la zona.
No obstante, los trabajos de inspección continuarán hasta confirmar que el incidente quedó completamente controlado y que no existen riesgos posteriores para el medio ambiente.