Perder a un perro, gato u otro animal de compañía podría tener reconocimiento dentro de la vida laboral en México. Una iniciativa presentada por la diputada federal de Morena Rosa Alejandra Rodríguez Díaz de León plantea otorgar hasta tres días laborables con goce de sueldo cuando fallezca la mascota de una persona trabajadora.
La propuesta busca modificar el artículo 132 de la Ley Federal del Trabajo (LFT), que concentra diversas obligaciones de los empleadores, e incorporar una licencia específica para atender el duelo provocado por la muerte de un animal de compañía.
Para acceder al permiso no bastaría con informar al centro de trabajo. El planteamiento contempla presentar una constancia de fallecimiento expedida por un médico veterinario zootecnista, mecanismo con el que se pretende documentar formalmente la pérdida.
Tres días pagados por la muerte de una mascota
La medida tendría una consecuencia concreta para millones de trabajadores: quienes acreditaran el fallecimiento de su animal podrían ausentarse durante hasta tres días laborables sin perder su salario.
El permiso tendría que quedar expresamente incorporado en la Ley Federal del Trabajo para convertirse en una obligación de los empleadores.
Por ello, la iniciativa deberá atravesar el proceso legislativo federal, que comprende su análisis, dictaminación y votación antes de que una eventual reforma pueda integrarse a la legislación laboral.
El detalle de la constancia veterinaria resulta particularmente importante porque busca establecer un documento verificable para justificar la ausencia.
El vínculo con las mascotas alcanza a millones de hogares
La discusión tiene una dimensión considerable en México.
La Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado 2021 del INEGI estimó que 69.8% de los hogares mexicanos tenía alguna mascota, equivalente a alrededor de 25 millones de hogares.
El mismo ejercicio calculó aproximadamente 80 millones de animales de compañía en el país, entre ellos 43.8 millones de perros, 16.2 millones de gatos y alrededor de 20 millones de otros animales.
Estos datos ayudan a explicar por qué el duelo por una mascota dejó de ser exclusivamente un asunto privado y comienza a aparecer en debates sobre bienestar emocional y derechos laborales.
La pérdida de una mascota también puede afectar emocionalmente
La propuesta encuentra además respaldo en investigaciones que han estudiado el impacto psicológico de perder a un animal con el que existe un fuerte vínculo afectivo.
Un estudio publicado en 2026 en PLOS One analizó a 975 adultos del Reino Unido y encontró que, entre quienes habían experimentado tanto la muerte de una persona cercana como la de una mascota, 21% identificó la pérdida del animal como la experiencia que mayor angustia le había provocado.
Entre quienes consideraron la muerte de su mascota como su pérdida principal, los investigadores identificaron una prevalencia de 7.5% de síntomas compatibles con probable duelo prolongado.
El resultado no significa que todas las personas atraviesen el duelo de la misma manera ni establece cuánto debería durar una licencia laboral. Sí muestra que para algunas personas la muerte de su mascota puede desencadenar una afectación emocional significativa.
Otras revisiones científicas han documentado sentimientos de tristeza, culpa, soledad y dificultades para encontrar apoyo después del fallecimiento de un animal de compañía.
México ya había discutido una licencia semejante
El reconocimiento laboral del duelo por mascotas tiene antecedentes recientes.
En 2025 llegó al Congreso de la Ciudad de México una propuesta que contemplaba descansos por el fallecimiento de familiares directos y animales de compañía.
Durante su análisis posterior, la parte relacionada con mascotas fue retirada debido a dificultades jurídicas para demostrar con precisión la tenencia, el vínculo y el fallecimiento del animal.
Ese antecedente vuelve relevante el requisito incluido ahora de una constancia expedida por un veterinario, porque proporciona una forma documental de acreditar al menos el fallecimiento.
Sin embargo, el diseño definitivo de una eventual reforma tendría que establecer con precisión quién puede solicitar el permiso, qué animales entran en la definición de compañía y cuáles serían los documentos necesarios.
¿Qué cambiaría para los trabajadores?
La diferencia principal estaría entre una concesión voluntaria y un derecho establecido en la legislación laboral.
Actualmente una empresa puede contar con políticas internas que permitan ausencias por este tipo de pérdidas, pero una reforma al artículo 132 obligaría a respetar las condiciones expresamente establecidas por la ley.
La propuesta también colocaría el duelo por una mascota dentro de una discusión más amplia sobre las licencias laborales por fallecimiento, un tema para el que en los últimos años se han presentado distintas iniciativas relacionadas con familiares directos.
Si la medida avanza, el debate tendrá que equilibrar la protección emocional de los trabajadores con reglas suficientemente claras para comprobar la situación y aplicar el beneficio.
De integrante del hogar a tema de derechos laborales
El planteamiento refleja una transformación en la manera en que millones de personas se relacionan con perros, gatos y otros animales.
Las mascotas participan cada vez más en la vida cotidiana de las familias y, en muchos hogares, son consideradas integrantes del núcleo afectivo. Esa relación explica por qué su pérdida puede interferir con actividades habituales, incluido el desempeño laboral.
La iniciativa lleva ese fenómeno al terreno jurídico con una propuesta sencilla en su objetivo: reconocer el duelo y permitir hasta tres días pagados para afrontarlo.
Su eventual incorporación a la Ley Federal del Trabajo dependerá del proceso legislativo, pero la discusión ya coloca una nueva pregunta sobre la mesa: hasta dónde deben llegar los derechos laborales cuando los cambios sociales transforman también el concepto de familia y compañía.
*ARD
