Puebla, Pue.- Las mujeres trabajadoras en México tienen la misma confianza que los hombres en sus capacidades para desempeñar un empleo, pero esa igualdad no se refleja cuando llega el momento de ascender, cambiar de posición o desarrollar una carrera profesional dentro de las empresas.
El Barómetro del Talento 2026 de ManpowerGroup revela que únicamente 63% de las mujeres considera que tiene posibilidades de promoción o movilidad laboral, mientras que entre los hombres la proporción llega a 74%.
La diferencia es de 11 puntos porcentuales, pese a que nueve de cada 10 mujeres aseguran confiar en sus habilidades y experiencia para desarrollar su trabajo.
Mismas capacidades, pero menos posibilidades de crecer
El contraste se acentúa al revisar otros indicadores. Nueve de cada 10 mujeres confían en sus capacidades profesionales, exactamente la misma proporción registrada entre los hombres.
La igualdad también aparece frente al uso de herramientas tecnológicas: 77% de mujeres y hombres confía en su capacidad para utilizar nuevas tecnologías.
Los datos apuntan a que la diferencia no está en la preparación o en la confianza profesional, sino en las oportunidades disponibles para convertir el talento en crecimiento dentro de las empresas.
Estrés laboral también golpea más a las mujeres
Las dificultades no terminan en las posibilidades de promoción.
Martha Barroso, directora de People & Culture de ManpowerGroup LATAM, señaló que las mujeres también enfrentan una mayor presión en el entorno laboral.
El bienestar de las trabajadoras alcanza 67%, seis puntos por debajo del nivel registrado entre los hombres.
Además, apenas 30% de las mujeres reporta niveles bajos o nulos de estrés diario, frente al 40% de los hombres.
Así, mientras ellas tienen menos posibilidades de avanzar profesionalmente, también enfrentan menores niveles de bienestar y una mayor carga de estrés cotidiano.
Flexibilidad puede marcar permanencia o salida del empleo formal
Barroso sostuvo que alcanzar la equidad laboral implica más que incorporar mujeres al mercado de trabajo.
También requiere crear condiciones para que puedan permanecer, desarrollarse y crecer profesionalmente.
Uno de los retos está en la necesidad de flexibilidad laboral, ya que la falta de esquemas compatibles con otras responsabilidades puede llevar a mujeres preparadas a buscar alternativas dentro de la informalidad.
El desafío para las empresas está en construir rutas de crecimiento que permitan transformar la preparación y experiencia de las trabajadoras en ascensos, movilidad y mejores oportunidades profesionales.
Los datos del Barómetro del Talento muestran una paradoja: mujeres y hombres confían prácticamente por igual en sus capacidades, pero ellas siguen encontrando menos puertas abiertas para avanzar.
Como destacó Barroso, las mujeres ya demostraron tener talento, experiencia y preparación. La deuda continúa estando en las oportunidades.
*ARD
