Puebla, Pue.- La presión de la industria automotriz china, el aumento de costos y la negociación laboral colocan a Volkswagen de México ante un escenario cada vez más complejo en Puebla, advirtió Roberto Esquivel Ruiseco, vicepresidente de Seguridad de la Red Mexicana de Franquicias (RMF).
El empresario consideró que la situación de la armadora puede anticipar parte de los desafíos que enfrentará la industria automotriz en los próximos años, especialmente por el avance tecnológico e industrial de China y por un entorno económico menos favorable.
RMF llama a evitar un paro en Volkswagen
Esquivel Ruiseco destacó la importancia de que los trabajadores respalden el preacuerdo alcanzado con la empresa, cuya votación se realizará este viernes.
Señaló que un rechazo podría abrir la puerta a un paro de labores y aumentar la presión sobre una planta que ya enfrenta ajustes productivos y una competencia internacional más intensa.
“Hay que evitar estirar mucho la liga, porque se puede romper”, advirtió al referirse a las consecuencias que podría tener una prolongación del conflicto.
El vicepresidente de la RMF señaló que una combinación de mayores costos, menor actividad económica y competencia internacional podría traducirse en nuevas medidas de ajuste.
Ese escenario, dijo, podría afectar las fuentes de empleo y aumentar la incertidumbre entre trabajadores y sectores vinculados con la actividad de Volkswagen en Puebla.
La preocupación se extiende también a las regiones cuya economía depende de la actividad industrial y de las cadenas de proveeduría relacionadas con el sector automotriz.
Competencia china cambia las reglas del mercado
Para Esquivel Ruiseco, el avance de los fabricantes chinos está modificando el mercado mundial y obligando a las empresas tradicionales a competir con nuevas tecnologías, costos distintos y una oferta cada vez más amplia.
Volkswagen enfrenta así una transformación que no sólo tiene implicaciones industriales, sino también laborales, económicas y ambientales.
El empresario consideró necesario encontrar un equilibrio entre las demandas de los trabajadores y la viabilidad financiera de las compañías para evitar que los conflictos internos agraven un entorno internacional ya complicado.
Desaceleración económica aumenta la incertidumbre
La RMF también vinculó este panorama con la desaceleración económica en México, que, de acuerdo con Esquivel Ruiseco, se refleja en una menor circulación de capital y mayores dificultades para empresas y familias.
Explicó que algunas personas han tenido que recurrir a dos o hasta tres empleos para complementar sus ingresos, muestra de la presión que una menor actividad productiva puede ejercer sobre el mercado laboral.
Para la RMF, el futuro de Volkswagen en Puebla dependerá de la capacidad de empresa y trabajadores para alcanzar acuerdos, mientras la industria automotriz enfrenta una competencia global que obliga a revisar costos, producción y condiciones laborales.
*ARD
