El registro obligatorio de líneas celulares en México abrió un nuevo frente entre usuarios que buscan mantener su conexión móvil sin vincular una línea nacional con su identidad. En redes y foros han comenzado a circular servicios de eSIM extranjeras que ofrecen acceso a internet sin solicitar CURP mexicana.
La alternativa responde principalmente al temor de algunas personas a filtraciones, robo de identidad o uso indebido de sus datos. Sin embargo, estos servicios tienen límites importantes: normalmente funcionan sólo para datos móviles, no proporcionan un número telefónico mexicano y no sustituyen por completo las funciones de una línea convencional.
El debate cobra fuerza a un día de que venza el plazo para los números terminados en 2, cuya fecha límite para completar la vinculación es el 15 de septiembre de 2026. La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones mantiene un calendario escalonado que continuará hasta diciembre.

Las eSIM mantienen internet, pero no reemplazan toda la línea
Una eSIM extranjera permite conectarse a redes móviles mediante un perfil digital instalado en un teléfono compatible. Algunos proveedores internacionales comercializan paquetes destinados exclusivamente al uso de datos y aplican sus propias políticas de identificación.
Entre los servicios que han ganado atención aparece NadaNada, que promociona planes sin CURP, RFC o pasaporte para determinadas modalidades y sostiene que no crea una cuenta tradicional para sus usuarios. Su operación permite conservar aplicaciones dependientes de internet, como WhatsApp o Telegram.
La diferencia clave está en que una eSIM de datos no entrega necesariamente llamadas tradicionales ni SMS mediante un número mexicano. Esto puede representar una limitación para quienes reciben códigos de autenticación, llamadas de instituciones o mensajes asociados directamente con su línea nacional.
El teléfono también debe ser compatible con tecnología eSIM y encontrarse en condiciones de utilizar servicios de otros operadores.

La privacidad está en el centro del rechazo al registro
Las conversaciones entre usuarios reflejan una preocupación repetida: qué ocurrirá con sus datos personales una vez vinculada la línea.
Entre los temores aparecen posibles hackeos, filtraciones, suplantación de identidad y la posibilidad de que una CURP termine asociada con números que el titular no reconoce. El material consultado recoge incluso testimonios de usuarios que aseguran haber detectado líneas vinculadas con su CURP sin haberlas contratado.
La regulación oficial establece un esquema distinto al de una base nacional única. La CRT ha señalado que el registro queda a cargo de cada compañía telefónica, responsable de recabar y proteger el nombre y la CURP de sus clientes. También ha indicado que el proceso no implica almacenar datos biométricos.
El objetivo declarado por la autoridad es eliminar el anonimato de números utilizados para extorsión, fraude y secuestro virtual, asociando cada línea con una persona identificable.
Líneas terminadas en 2 llegan a su fecha límite
El calendario oficial asigna fechas diferentes según el último dígito del número de teléfono. Las líneas terminadas en 0 tuvieron como límite el 15 de agosto y las terminadas en 1, el 31 de agosto.
Ahora corresponde a las terminadas en 2, que deben quedar vinculadas a más tardar el 15 de septiembre. Después seguirán el 3, el 30 de septiembre; el 4, el 15 de octubre; el 5, el 31 de octubre; el 6, el 15 de noviembre; el 7, el 30 de noviembre; el 8, el 15 de diciembre, y el 9, el 31 de diciembre.
Una línea que no complete el proceso dentro de su periodo entra en suspensión gradual durante las siguientes 72 horas. El número no se pierde y puede recuperar el servicio después de realizar la vinculación.
Incluso durante la suspensión se mantienen determinadas funciones de emergencia y el acceso al procedimiento necesario para completar el registro.
El registro enfrenta seguridad pública contra desconfianza digital
La vinculación ya abarca decenas de millones de líneas. A finales de junio, la CRT reportaba 63 millones de números vinculados, incluidos 40.2 millones de prepago y 22.8 millones de pospago.
La aparición de alternativas extranjeras expone una tensión que va más allá de un trámite administrativo. Por un lado, las autoridades buscan reducir el uso de líneas anónimas para cometer delitos; por otro, algunos usuarios consideran que entregar información personal agrega un riesgo frente a filtraciones y suplantaciones.
Las eSIM extranjeras se han convertido así en una opción para quienes priorizan la conectividad por internet y rechazan registrar una línea nacional, aunque su funcionamiento implica renunciar a características tradicionales de la telefonía celular.
Con el plazo del 15 de septiembre encima para millones de números terminados en 2, la discusión vuelve a concentrarse en dos prioridades que chocan directamente: combatir la extorsión y proteger la privacidad de los usuarios.
*BC
