La demencia representa uno de los principales desafíos de salud pública a nivel mundial. Este síndrome afecta la memoria, el lenguaje y el comportamiento, generando dependencia en quienes lo padecen. Aunque su forma más conocida es el Alzheimer, existen diversas variantes que impactan la calidad de vida.
Actualmente, más de 55 millones de personas viven con demencia en el mundo, y cada año se suman millones de nuevos casos. Ante este panorama, la prevención se ha convertido en una prioridad para los sistemas de salud.
Un estudio reciente sugiere que cocinar en casa puede ayudar a reducir significativamente el riesgo de desarrollar demencia. La investigación, realizada en Japón, indica que preparar alimentos desde cero al menos una vez por semana está asociado con una menor probabilidad de deterioro cognitivo.
Los especialistas destacan que la cocina implica una serie de actividades complejas, como planificar, organizar y ejecutar tareas, lo que estimula diversas áreas del cerebro.
Frecuencia y habilidades culinarias
El análisis reveló que la frecuencia de la cocina juega un papel clave. Las personas que cocinan regularmente presentan un menor riesgo de demencia en comparación con quienes no lo hacen.
Además, el impacto es mayor en quienes tienen menos experiencia culinaria, ya que enfrentan desafíos que estimulan su capacidad cognitiva. En estos casos, la reducción del riesgo puede alcanzar hasta el 70%.
Cocinar no solo contribuye a una mejor nutrición, sino que también fomenta la independencia y la interacción social. Estas variables son fundamentales para mantener la salud mental en la vejez.
Asimismo, los investigadores señalan que sustituir la comida casera por productos procesados puede limitar estos beneficios, debido a la falta de estimulación mental.
Detalles del estudio
El estudio analizó a más de 10 mil personas mayores de 65 años durante seis años. Se evaluaron hábitos de cocina, habilidades culinarias y factores como ingresos y educación.
Los resultados mostraron que quienes cocinan con mayor frecuencia tienen menor probabilidad de desarrollar demencia, incluso al considerar otros factores de estilo de vida.
Promover la cocina en casa puede ser una estrategia accesible y efectiva para reducir el riesgo de demencia. Esta actividad no solo mejora la salud física, sino que también fortalece las funciones cognitivas.
Con información de Infobae
*ARD
