La reducción de la luz solar en invierno provoca que muchas personas presenten niveles bajos de vitamina D. Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, este nutriente contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario y al mantenimiento de huesos y músculos.
Por ello, aumenta el consumo de suplementos de vitamina D, especialmente en temporadas frías.

Funciones principales en el organismo
La vitamina D interviene en procesos vitales:
Absorción del calcio
Fortalecimiento de huesos
Rendimiento muscular
Respuesta inmunitaria
Al depender principalmente del sol, su déficit es frecuente cuando pasamos más tiempo en interiores.

Qué dosis tomar según la situación
Las recomendaciones generales indican:
1000–2000 UI: mantenimiento
2000–4000 UI: niveles bajos
5000 UI o más: solo con supervisión médica
La clave es personalizar la dosis, no aumentarla sin control.
Diferentes formulaciones
D3 2000 UI
Adecuada para uso continuado.
D3 4000 UI
Útil en periodos de déficit.
D3 + K2
Optimiza el metabolismo del calcio.
D3 5000 UI
Mayor concentración para casos específicos.

Cuándo tomar suplementos
Se recomienda suplementar cuando:
Hay poca exposición solar
Existen niveles bajos confirmados
Lo indica un profesional sanitario
Siempre debe priorizarse una dieta equilibrada y hábitos saludables.
Un nutriente cada vez más relevante
El interés por la vitamina D ha crecido porque influye en múltiples sistemas del cuerpo. Elegir correctamente el suplemento, la dosis y la duración permite obtener beneficios sin riesgos.
Con información de ABC
*ARD
