Puebla, Pue.- El incremento de la violencia en México no sólo afecta las cifras de criminalidad, también transforma la manera en que la población percibe estos hechos, señaló el académico Tadeo Luna de la Mora, investigador de la Universidad Iberoamericana Puebla.
El especialista explicó que la exposición constante a noticias de homicidios, agresiones y actos de inseguridad puede provocar que las personas reaccionen con menor sorpresa o indignación.
Aumentan los hechos de violencia letal
Datos recientes indican que durante 2025 se registraron cerca de 72 mil eventos de violencia letal, cifra que representa un aumento del 68 por ciento respecto a 2015.
De acuerdo con el académico, esta tendencia refleja un problema estructural que afecta tanto la seguridad pública como la percepción social de la violencia.
Además, señaló que la repetición constante de estos hechos en medios y redes sociales puede generar una especie de habituación colectiva frente a la violencia.

Pérdida de indignación social
Para Luna de la Mora, uno de los principales riesgos es que la sociedad pierda la capacidad de indignarse ante los actos violentos.
Aunque esta reacción puede surgir como un mecanismo psicológico para enfrentar el miedo o la incertidumbre, también implica consecuencias sociales importantes.
En particular, cuando la violencia se percibe como algo cotidiano, disminuye la presión social hacia las instituciones para mejorar la seguridad.
Asimismo, el investigador destacó que la indignación suele ser el motor de la participación ciudadana y la exigencia de cambios estructurales.
Claves para fortalecer la respuesta social
Ante esta situación, el especialista planteó algunas acciones que pueden ayudar a evitar la normalización de la violencia.
Entre las más importantes se encuentran:
Reconocer la violencia como una injusticia social.
Fortalecer la convivencia en comunidades y espacios públicos.
Impulsar la organización ciudadana para exigir seguridad.
Finalmente, Luna de la Mora afirmó que la sociedad debe recuperar la capacidad de exigir condiciones de paz y seguridad.
Subrayó que la paz no sólo implica la ausencia de violencia, sino también la presencia de justicia, respeto y oportunidades de vida digna para toda la población.
*ARD
