Atlixco, Pue- Con la cercanía del Día de la Candelaria, artesanos provenientes de Tepeaca retomaron su labor en el centro de Atlixco, donde instalaron talleres temporales para restaurar figuras del Niño Dios, una práctica profundamente arraigada en la cultura religiosa de la región.
Desde el 18 de enero, Isaac Méndez, junto con sus hijos y colaboradores, ofrece sus servicios sobre la calle 5 Poniente, casi esquina con 3 Sur. Permanecerán en el lugar hasta el 8 de febrero, enfrentando jornadas laborales que superan las doce horas debido a la elevada demanda.
Reparaciones comunes y mantenimiento preventivo
El artesano explicó que las solicitudes más frecuentes incluyen figuras con pintura levantada, raspaduras o pequeños golpes. En estos casos, los trabajos suelen completarse en media hora o una hora, dependiendo del tamaño y complejidad de la pieza.
Además, muchas familias acuden únicamente para realizar barnizado o retoques estéticos, con el objetivo de conservar sus imágenes en buen estado sin necesidad de reparaciones mayores.
Intervenciones complejas y entregas programadas
Sin embargo, algunas piezas presentan daños severos, como fracturas en extremidades o deterioro estructural. Estas intervenciones requieren mayor tiempo y pueden extenderse hasta medio día, lo que obliga a organizar entregas para el día siguiente.
Según Méndez, el taller atiende diariamente entre 25 y 30 figuras, lo que refleja la importancia de esta tradición en la vida familiar y religiosa de los habitantes de Atlixco y comunidades cercanas.
Tradición familiar y precios accesibles
Asimismo, el artesano advirtió que no todas las personas que ofrecen estos servicios cuentan con la experiencia necesaria. Por ello, subrayó que una mala restauración puede ocasionar daños permanentes a las imágenes religiosas.
Su conocimiento, dijo, se transmite como una tradición familiar, aprendida desde la infancia y compartida ahora con nuevas generaciones. Finalmente, explicó que los precios varían según el tamaño y el daño de cada figura, aunque se mantienen accesibles, especialmente para familias de zonas rurales donde el valor simbólico y religioso del Niño Dios sigue siendo fundamental.
*ARD
