La inversión en México mostró señales de recuperación durante mayo al crecer 2.4% anual, aunque el impulso provino casi exclusivamente del sector público, mientras que la inversión privada volvió a desacelerarse.
De acuerdo con cifras del Inegi, el crecimiento permitió hilar dos meses consecutivos de avances, pero economistas consideran que todavía no existen elementos suficientes para hablar de una recuperación consolidada.
Gobierno sostiene la inversión
El principal impulso provino del gasto gubernamental.
La inversión pública registró un incremento anual de 19.5%, la cifra más elevada desde hace casi dos años.
En contraste, el sector privado apenas logró crecer 0.2%, reflejando la cautela de las empresas frente al entorno económico.
La construcción no residencial fue uno de los rubros con mayor dinamismo al aumentar 11.8%, mientras que la construcción destinada a vivienda retrocedió 5.4%.
Por su parte, la inversión en maquinaria y equipo avanzó 2.5%, impulsada principalmente por bienes importados.

Especialistas llaman a la prudencia
Aunque los indicadores muestran una mejora anual, la inversión disminuyó 0.4% respecto a abril, lo que refleja que la recuperación todavía enfrenta obstáculos.
Analistas consideran que parte del crecimiento está asociado a proyectos públicos relacionados con infraestructura para el Mundial 2026, por lo que su impacto podría ser temporal.
Además, señalan que la inversión privada continúa limitada por la incertidumbre sobre la revisión del T-MEC y la evolución de la política comercial de Estados Unidos.

Inversión privada será determinante
Economistas coinciden en que el verdadero cambio llegará únicamente cuando el sector privado vuelva a incrementar sus proyectos de inversión.
Para ello será necesario un entorno con menor incertidumbre comercial, tasas de interés más bajas, estabilidad en la inflación y mejores condiciones de seguridad.
También consideran indispensable que México logre aprovechar plenamente las oportunidades del nearshoring, fenómeno que hasta ahora no ha generado el impacto esperado en la inversión productiva.

Persisten riesgos para la economía
Entre enero y mayo, la inversión fija bruta acumula una disminución de 0.5% frente al mismo periodo del año anterior.
Mientras la inversión pública aumentó 9.4%, la privada cayó 1.9%, confirmando la diferencia en el comportamiento de ambos sectores.
Especialistas advierten que la recuperación aún enfrenta riesgos derivados de la política comercial de Estados Unidos, la volatilidad internacional, los problemas de seguridad y la incertidumbre regulatoria.
Aunque el gasto gubernamental ha permitido sostener la actividad económica, coinciden en que una recuperación sólida dependerá del regreso de la inversión privada como principal motor del crecimiento económico en México.
