El comercio de ganado mexicano hacia Estados Unidos comenzará su recuperación luego de que el Gobierno estadounidense anunciara la reapertura gradual de la frontera, cerrada durante más de un año por la presencia del gusano barrenador del Nuevo Mundo.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo dio a conocer que la decisión fue comunicada por la secretaria de Agricultura estadounidense, Brooke Rollins, quien confirmó el reinicio de las importaciones pecuarias procedentes de México.
La reapertura representa un alivio para miles de productores ganaderos que resultaron afectados por las restricciones comerciales derivadas de la emergencia sanitaria.
El primer punto habilitado será la estación cuarentenaria de Agua Prieta, Sonora, a finales de agosto. Posteriormente, el proceso continuará en otros cruces fronterizos de Chihuahua, conforme avancen las revisiones y acuerdos técnicos entre ambos países.
Controles sanitarios definirán el regreso del comercio
Las autoridades mexicanas y estadounidenses acordaron que la reapertura será progresiva para garantizar que el movimiento de animales cumpla con los requisitos sanitarios establecidos.
La selección de Sonora y Chihuahua como primeras zonas de operación responde a factores geográficos y sanitarios, ya que estos puntos se encuentran alejados de las áreas donde se han identificado mayores riesgos relacionados con la presencia del insecto.
El objetivo es reactivar las exportaciones sin poner en riesgo la producción ganadera ni permitir la expansión de la plaga hacia nuevas regiones.
Las autoridades continuarán con inspecciones, vigilancia epidemiológica y coordinación técnica para asegurar que el proceso avance de manera segura.
Productores participaron en acciones contra la plaga
Durante el anuncio, Claudia Sheinbaum reconoció la participación de los productores ganaderos, quienes colaboraron con las autoridades para fortalecer las medidas de prevención y control del gusano barrenador.
La presidenta destacó las acciones realizadas por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y Senasica, instituciones encargadas de implementar estrategias sanitarias para proteger al sector pecuario.
El cierre fronterizo representó un impacto económico importante para la industria ganadera mexicana, debido a que la exportación hacia Estados Unidos constituye una actividad fundamental para miles de productores.