El posible impuesto a las herencias se convirtió en uno de los temas más discutidos de la agenda política nacional después de que la ministra Lenia Batres expusiera su postura durante una sesión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
Aunque aclaró que el Poder Judicial no tiene facultades para crear impuestos y que esa responsabilidad corresponde únicamente al Congreso de la Unión, sus comentarios provocaron un intenso intercambio de opiniones entre integrantes del Gobierno federal, legisladores y representantes de distintos partidos.
La resolución de la SCJN que dio origen a la polémica
El debate surgió mientras el Pleno analizaba el tratamiento fiscal de los recursos de las cuentas individuales del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) cuando son entregados a los beneficiarios tras el fallecimiento de un trabajador.
Lenia Batres explicó que el objetivo no era crear un nuevo impuesto, sino determinar si esos recursos debían recibir el mismo tratamiento jurídico que una herencia o un legado.
La ministra recordó que el artículo 93 de la Ley del ISR establece que las herencias y legados están exentos del Impuesto Sobre la Renta.
Finalmente, la SCJN resolvió que dichos recursos deben considerarse jurídicamente como una herencia, por lo que permanecerán exentos del pago del ISR.
Lenia Batres recuerda que el impuesto existió en México y continúa en otros países
Durante su intervención, la ministra hizo un repaso histórico sobre la legislación mexicana.
Explicó que el país tuvo un impuesto a las herencias desde 1926, con tasas de entre 4 y 40 por ciento, hasta que fue derogado en diciembre de 1961.
Asimismo, señaló que actualmente 24 países de la OCDE mantienen este tipo de gravámenes, ya sea aplicándolos directamente a las personas herederas o sobre el patrimonio del fallecido.
Como parte de su postura expresó: “El único mecanismo que tiene nuestro mundo para redistribuir esta riqueza es el pago de impuestos”.
Posteriormente puntualizó: “Consideramos que es justo que se pagaran impuestos a las herencias y legados. Esa no es una facultad de la Suprema Corte. Le corresponde al Congreso de la Unión”.
Sheinbaum rechaza la propuesta y partidos fijan posiciones
Las declaraciones de Lenia Batres generaron reacciones prácticamente inmediatas.
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que su administración no impulsará un impuesto a las herencias y reiteró que no abrirá ese debate durante su gobierno.
Por su parte, el diputado Ricardo Monreal manifestó que tampoco respaldará una iniciativa de ese tipo mientras permanezca como coordinador de Morena en la Cámara de Diputados.
En contraste, el dirigente parlamentario del PT, Reginaldo Sandoval, consideró viable discutir un gravamen enfocado exclusivamente en las grandes herencias y grandes capitales.
Desde la oposición, la senadora Lilly Téllez criticó la propuesta al considerar que afectaría el patrimonio familiar, mientras que la diputada Patricia Armendáriz defendió la posibilidad de aplicar un impuesto de este tipo al argumentar que contribuye a reducir la concentración de riqueza y puede representar un mecanismo eficiente de redistribución, respaldado por diversos estudios internacionales.
El debate dejó en claro que, aunque actualmente no existe ninguna iniciativa oficial para crear un impuesto a las herencias en México, el tema continuará generando posiciones encontradas entre especialistas, legisladores y actores políticos.
*BC
