El proyecto del Tren Interoceánico del Istmo de Tehuantepec enfrenta nuevas críticas luego de que el Gobierno federal reconociera que será necesario modificar nuevamente el trazo de la Línea Z, pese a que durante años se invirtieron más de 18 mil millones de pesos para su modernización.
La decisión surge tras un descarrilamiento ocurrido en diciembre pasado que dejó 14 personas fallecidas, evidenciando que los problemas técnicos en la vía siguen sin resolverse.
Rehabilitación costosa que no resolvió problemas históricos
Desde 2019, el Gobierno impulsó un ambicioso plan para mejorar la infraestructura ferroviaria entre Coatzacoalcos y Salina Cruz, bajo la supervisión de la Secretaría de Marina.
El objetivo era eliminar obstáculos que por décadas limitaron la operación del tren:
- Curvas peligrosas
- Pendientes pronunciadas
- Baja capacidad de carga
El proyecto inició con 8 mil 657 millones de pesos, pero con ajustes y ampliaciones, el costo total superó los 18 mil 436 millones. A pesar de ello, las metas principales no se cumplieron.
FIT reconoce que fallas persisten tras cinco años
La empresa estatal Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, responsable de la operación, admitió en 2024 que las condiciones detectadas desde 2019 seguían afectando la Línea Z.
Entre los problemas que continúan:
- Terreno montañoso con condiciones adversas
- Curvaturas extremas en tramos clave
- Limitaciones para aumentar velocidad y carga
Estos factores han impedido consolidar al Tren Interoceánico como una alternativa competitiva frente al Canal de Panamá.

Ingresos bajos reflejan falta de rentabilidad
A pesar del discurso oficial, los números muestran que el proyecto aún no despega económicamente:
- 94 millones de pesos en ingresos por carga durante 2025
- 36 millones en 2024
En cuanto al servicio de pasajeros, incorporado por decisión del expresidente Andrés Manuel López Obrador, los resultados son aún más limitados:
- 15.1 millones de pesos en boletos
- Solo 2 millones en ventas adicionales
La brecha entre inversión y retorno sigue siendo amplia.
Sheinbaum plantea rediseño total del trazo
Ante este panorama, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció una nueva inversión para modificar el trazo ferroviario, especialmente en las zonas más complejas.
El rediseño busca eliminar curvas críticas y mejorar la seguridad operativa.
“Vamos a hacer una inversión muy importante para cambiar el trazo”, afirmó durante una conferencia en Veracruz.

Zona crítica: “las orejas de conejo”
El punto más problemático de la ruta es conocido como “las orejas de conejo”, donde ocurrió el accidente mortal.
La Fiscalía General de la República atribuyó el descarrilamiento al exceso de velocidad, pero especialistas señalan que la complejidad del terreno también influye.
El nuevo proyecto busca evitar este tramo, aunque se prevé que las obras sean largas y costosas.
Proyecto estratégico en entredicho
El Tren Interoceánico fue diseñado como una apuesta clave para el desarrollo del sur-sureste de México, pero enfrenta cuestionamientos por:
- Sobrecostos elevados
- Problemas técnicos sin resolver
- Baja rentabilidad
- Riesgos en seguridad ferroviaria
El cambio de trazo representa un nuevo intento por rescatar la viabilidad del proyecto, aunque también evidencia fallas en su planeación inicial.
*BC
