La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que el Plan B electoral representa un paso decisivo para eliminar privilegios en el sistema político mexicano.
La mandataria destacó que el eje central de la reforma es garantizar que los recursos públicos se utilicen en beneficio de la población, especialmente en áreas como salud, educación y programas sociales.
Recursos dejarán de financiar lujos
Sheinbaum explicó que con el Plan B electoral se eliminan gastos considerados excesivos, como seguros médicos privados y bonos para funcionarios de alto nivel.
En particular, señaló que los consejeros del Instituto Nacional Electoral y de los OPLEs dejarán de recibir estos beneficios. Además, se busca que ningún funcionario tenga ingresos superiores al de la Presidencia.
Por ello, el gobierno federal apuesta por una política de austeridad más estricta.
La presidenta también resaltó que el Plan B electoral contempla una reducción en el número de regidores en los municipios, limitando su crecimiento.
De igual forma, los congresos estatales deberán ajustar su presupuesto a un máximo del 0.7 por ciento del gasto estatal. Esta medida también impactará al Senado de la República.
En consecuencia, se espera una disminución significativa del gasto público.
Revocación de mandato queda fuera
Respecto a la revocación de mandato, Sheinbaum indicó que la propuesta para aplicarla también en el tercer año no fue aprobada.
Según explicó, esta decisión respondió a la falta de consenso entre fuerzas políticas, pese a que el mecanismo contemplaba la participación ciudadana mediante firmas.

El Plan B electoral fue aprobado con mayoría calificada en el Senado, con 87 votos a favor y 41 en contra.
Finalmente, la presidenta reiteró que estos cambios buscan fortalecer la austeridad y redirigir los recursos al bienestar social.
*ARD
