El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el 29 de enero una orden ejecutiva que autoriza a su gobierno a imponer aranceles a bienes provenientes de países que vendan o suministren petróleo a Cuba.
En la orden, Trump argumenta que la situación con Cuba representa una “amenaza inusual y extraordinaria” a la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos, declarando una emergencia nacional y habilitando la imposición de gravámenes adicionales a los productos de países que envíen petróleo a la isla.
El secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, evaluará qué países venden o suministran petróleo a Cuba, y el secretario de Estado, Marco Rubio, decidirá si se aplican los aranceles y en qué medida.

México, principal proveedor de petróleo a Cuba
La medida de Trump genera incertidumbre para México, que se ha convertido en uno de los principales proveedores de petróleo y derivados a Cuba, tras la interrupción de los envíos venezolanos.
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la ayuda humanitaria a Cuba continuará, reafirmando que es una decisión soberana de México y una muestra de solidaridad internacional. “La ayuda humanitaria a Cuba, como a otros países, continúa porque México siempre ha sido solidario. Son decisiones soberanas”, subrayó la mandataria durante su conferencia de prensa diaria desde Ciudad de México.
Sheinbaum agregó que México evaluará el envío de crudo según las solicitudes de las autoridades cubanas, manteniendo la asistencia dentro del marco de su soberanía y responsabilidad humanitaria.

Contexto político y geopolítico
La decisión de Trump se enmarca dentro de una estrategia de presión económica y diplomática sobre Cuba, buscando cortar su acceso a petróleo y forzar cambios en su gobierno, tras la crisis en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, en noviembre pasado bajo cargos de narcotráfico en Nueva York.
Washington sostiene que la reducción del envío de petróleo venezolano y cubano a la isla podría generar un cambio de régimen en Cuba, país afectado por una grave crisis económica y social.

Implicaciones para México
Aunque aún no se determinan los países exactos que podrían recibir aranceles, México enfrenta un alto costo geopolítico por su papel como proveedor de petróleo. La decisión estadounidense obliga al país a balancear su soberanía energética y su relación con Washington, evitando sanciones económicas mientras mantiene el apoyo humanitario a Cuba.
La situación coloca a México en una posición delicada: garantizar la solidaridad internacional y al mismo tiempo protegerse de posibles represalias comerciales por parte de Estados Unidos.

Próximos pasos
Las autoridades mexicanas han indicado que continuarán evaluando la ayuda a Cuba, tomando decisiones bajo criterios de soberanía y asistencia humanitaria. La implementación y alcance de los aranceles dependerá de la decisión final de las agencias estadounidenses y de las negociaciones diplomáticas entre los países involucrados.
Con información de El Financiero
*BC
