La tensión en Oriente Medio vuelve a escalar tras nuevas advertencias de Guardia Revolucionaria Islámica, que aseguró que Irán está preparado para una guerra prolongada y que utilizará armas estratégicas de nueva generación en próximas fases del conflicto.
El mensaje fue dirigido indirectamente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en medio de la creciente confrontación entre Irán, Estados Unidos e Israel, que ya ha dejado cientos de víctimas y ataques en distintos puntos de la región.

Irán asegura que solo ha usado una fracción de su poder militar
El portavoz de la Guardia Revolucionaria iraní, Ali Mohammad Naeini, afirmó que las operaciones realizadas hasta ahora apenas representan una pequeña parte del arsenal militar iraní.
Según declaraciones recogidas por medios estatales iraníes, Naeini sostuvo que el país está preparado para una confrontación prolongada con el objetivo de castigar a quienes considera agresores.
Entre los mensajes más contundentes destacó que:
Irán solo ha utilizado “una fracción” de sus capacidades militares.
En futuras operaciones se desplegará una nueva generación de armamento estratégico.
Los adversarios del país recibirán “golpes dolorosos” en cada nueva ofensiva.
Aunque el portavoz no detalló qué tipo de armamento se empleará, afirmó que “nuevas iniciativas y armas están en camino”, lo que ha generado preocupación en la comunidad internacional.

Misiles balísticos Khayber impactan en Tel Aviv
Las advertencias coincidieron con nuevos ataques con misiles contra Israel. Medios iraníes informaron del lanzamiento de misiles balísticos Khayber dirigidos hacia la ciudad de Tel Aviv, uno de los centros económicos y estratégicos del país.
En respuesta, Israel activó sus sistemas de defensa antimisiles para interceptar los proyectiles.
Mientras tanto, varios países del Golfo reportaron actividad militar en sus cielos:
Arabia Saudita interceptó misiles y drones.
Qatar activó defensas aéreas.
Kuwait también neutralizó proyectiles que cruzaban su espacio aéreo.
Estos episodios evidencian que el conflicto ya rebasa las fronteras directas entre Irán e Israel y amenaza con involucrar a más países de la región.
Más de mil muertos tras los primeros ataques
El saldo humano del conflicto sigue aumentando.
De acuerdo con cifras difundidas por la Fundación de los Mártires y Asuntos de los Veteranos de Irán, los bombardeos iniciales contra territorio iraní han dejado al menos 1,230 muertos.
Por su parte, los ataques iraníes contra Israel han provocado al menos diez fallecidos, además de daños en infraestructura y zonas urbanas.
Las autoridades de ambos países han intensificado las medidas de seguridad mientras continúan los ataques aéreos y el lanzamiento de misiles.

Rusia y China expresan respaldo político a Irán
En el plano diplomático, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, aseguró que Rusia y China están apoyando a Teherán en el conflicto.
Según el funcionario, ambos países brindan respaldo político y otros tipos de cooperación, aunque evitó detallar la naturaleza exacta de ese apoyo.
Araghchi también señaló que la cooperación militar entre Moscú y Teherán nunca ha sido un secreto, lo que podría explicar la creciente preocupación de Occidente ante el fortalecimiento de esa alianza.
Rusia intenta distanciarse del conflicto
A pesar de las declaraciones iraníes, el Kremlin intentó marcar distancia del enfrentamiento.
El gobierno ruso señaló recientemente que el conflicto en Irán “no es su guerra” y afirmó que cada país debe actuar de acuerdo con sus propios intereses, incluso si esa postura puede parecer “cínica”.
Al mismo tiempo, la diplomacia rusa ha mantenido conversaciones con varios países del golfo Pérsico para buscar una salida al conflicto, aunque también criticó que algunos gobiernos de la región no condenaran los ataques iniciales de Estados Unidos e Israel contra Irán.
China llama a evitar una escalada mayor
Por su parte, la portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Mao Ning, reiteró la postura de Pekín de rechazar acciones que violen la soberanía territorial de otros países.
China pidió a todas las partes implicadas evitar una mayor escalada militar y apostar por la vía diplomática.
La posición de Pekín es especialmente relevante porque China es el principal socio comercial de Irán y su mayor comprador de petróleo, lo que convierte al país asiático en un actor clave en cualquier posible negociación.
Un conflicto que amenaza con expandirse
El intercambio de ataques y advertencias entre Irán, Estados Unidos e Israel ha encendido las alarmas internacionales sobre una posible guerra regional de gran escala.
Con la participación indirecta de potencias como Rusia y China, además de la tensión en varios países del Golfo, el conflicto podría reconfigurar el equilibrio geopolítico de Oriente Medio en los próximos meses.
Por ahora, las declaraciones de la Guardia Revolucionaria dejan claro que Irán se prepara para una confrontación prolongada, mientras el mundo observa con preocupación el avance de una guerra que podría tener consecuencias globales.
*BC
