El gobierno de Irán confirmó este domingo el fallecimiento del ayatollah Alí Jamenei, líder supremo de la República Islámica, tras un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel que alcanzó su residencia en Teherán. Las autoridades decretaron 40 días de luto oficial y advirtieron que el crimen “no quedará sin respuesta”.
Anuncio oficial y reacciones iniciales
La televisión estatal iraní comunicó la noticia a primera hora de la mañana, mostrando imágenes de luto y una banda negra en pantalla. Jamenei, de 86 años, llevaba 36 años al frente del poder en Irán, consolidando su influencia política y religiosa.
El presidente estadounidense, Donald Trump, había adelantado el hecho a través de redes, calificando al líder iraní como “una de las personas más malvadas de la historia”. Por su parte, el gobierno iraní prometió que quienes organizaron y ejecutaron el ataque “pagará un alto precio”.

Circunstancias de la muerte
Según informes oficiales, Jamenei murió en su despacho mientras se desarrollaba el ataque, ubicado en un complejo central de Teherán. La televisión estatal destacó que su presencia en la oficina en esos momentos mostraba que “siempre estuvo al frente de sus responsabilidades, enfrentando la llamada arrogancia global”.

Luto oficial y medidas del gobierno
Tras la confirmación de su muerte, Irán decretó 40 días de luto oficial, una medida con profundo significado cultural y religioso. Además, se anunció una semana de vacaciones públicas para permitir la conmemoración de su legado y la asistencia a ceremonias de duelo.
El gabinete iraní aseguró que “este grave crimen nunca quedará sin respuesta” y que quienes lo llevaron a cabo enfrentarán represalias.

Impacto en Irán y la región
La noticia ha generado conmoción dentro del país y en la comunidad internacional. En Irán, televisiones y medios estatales transmitieron imágenes de concentración pública y homenajes a Jamenei, mientras que en la región aumentan las tensiones y la vigilancia ante posibles represalias.
Su muerte marca un antes y un después en la política iraní y puede desencadenar cambios significativos en la dinámica regional, dado su papel central en el poder durante casi cuatro décadas.

Legado de Jamenei
Jamenei asumió el liderazgo supremo en 1989 y consolidó su poder político y religioso en el país. Su figura ha sido polarizante: mientras algunos lo consideran símbolo de resistencia y defensor del país, otros lo ven como un autoritario que reprimió la disidencia interna.
*BC
