El gobierno de Estados Unidos anunció la suspensión del procesamiento de visas de inmigrante para solicitantes de 75 nacionalidades, como parte de una nueva ofensiva del presidente Donald Trump para frenar la inmigración. La medida fue confirmada por el Departamento de Estado, que la vinculó con el uso de programas sociales federales.
De acuerdo con el Departamento de Estado, la decisión responde a evaluaciones que indican que ciudadanos de ciertos países reciben prestaciones sociales del gobierno estadounidense a niveles considerados inaceptables. La dependencia señaló que la suspensión permanecerá vigente hasta que se garantice que los nuevos inmigrantes no representen una carga económica para el pueblo estadounidense.

Lista incluye países aliados y naciones en conflicto
La vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, informó que entre los países afectados se encuentran Rusia, Irán y Somalia, además de Brasil, Egipto y Tailandia, considerados aliados de Washington. También figuran Haití y Eritrea, lo que amplía el impacto de la medida en regiones de América Latina, África y Medio Oriente.
La decisión reaviva las críticas contra Donald Trump, quien ha expresado abiertamente su intención de reducir la inmigración de personas que no sean de origen europeo. El mandatario ha emitido comentarios ofensivos contra comunidades migrantes, particularmente somalíes, mientras ha manifestado preferencia por inmigrantes provenientes de países escandinavos.
El Departamento de Estado reveló que desde el regreso de Trump a la presidencia se han revocado más de 100 mil visas, una cifra sin precedentes en un solo año. Esta política forma parte de una estrategia más amplia de endurecimiento migratorio y control consular.

Deportaciones y salidas voluntarias aumentan
Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional reportó que la actual administración ha deportado a más de 605 mil personas, mientras que 2.5 millones han salido del país de manera voluntaria. Las cifras reflejan el impacto de las políticas migratorias restrictivas impulsadas desde la Casa Blanca.
La medida no afecta las visas de turista ni de negocios, aunque el gobierno estadounidense anunció que se reforzará la revisión del historial en redes sociales de todos los solicitantes, como parte de los nuevos filtros de seguridad migratoria.

Con información de El Economista
*BC
