El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Cuba ya no recibirá petróleo ni dinero de Venezuela, una decisión que marca un nuevo episodio de tensión entre Washington y La Habana. El anuncio fue difundido en Truth Social, donde el mandatario advirtió que el gobierno cubano debe alcanzar un acuerdo antes de que sea demasiado tarde.
Trump aseguró que durante años Cuba dependió del apoyo energético y financiero venezolano, a cambio de ofrecer servicios de seguridad a los últimos gobiernos de Caracas, una relación que —según dijo— llegó a su fin.

El papel de Venezuela tras la salida de Maduro
En su mensaje, Donald Trump sostuvo que Venezuela ya no requiere la protección cubana, al afirmar que ahora cuenta con el respaldo directo de Estados Unidos. El presidente estadounidense destacó el poder militar de su país y aseguró que garantizará la estabilidad del nuevo escenario político venezolano.
La salida de Nicolás Maduro ha modificado el equilibrio regional y debilitado los vínculos estratégicos entre Venezuela y Cuba, especialmente en materia energética.
EE.UU. aumenta la presión política y económica
El endurecimiento del discurso de Trump se inscribe en una estrategia más amplia de presión política y económica contra Cuba. El mandatario incluso ha insinuado que una intervención directa podría ser la única vía para forzar un cambio en la isla.
En este contexto, el secretario de Estado, Marco Rubio, acusó al gobierno cubano de privilegiar el control político sobre el desarrollo económico, responsabilizándolo de la crisis interna que enfrenta el país.

Cuba rechaza amenazas y defiende su soberanía
El canciller Bruno Rodríguez Parrilla respondió que Cuba no aceptará amenazas ni chantajes por parte de Estados Unidos. Denunció que Washington intenta imponer su voluntad sobre países soberanos y recordó que la isla ha resistido más de seis décadas de bloqueo y agresiones.
El gobierno cubano reafirmó su compromiso de defender la soberanía nacional, descartando cualquier negociación bajo presión externa.

Impacto energético y tensión regional
La suspensión del petróleo venezolano podría profundizar la crisis energética en Cuba, donde los apagones, la escasez de combustible y las dificultades económicas ya afectan a millones de personas.
Este nuevo choque entre Estados Unidos, Cuba y Venezuela incrementa la incertidumbre en América Latina y anticipa un escenario de mayor confrontación geopolítica en la región.

Con información de La Jornada
*BC
