La Cueva de las Cotorras, ubicada en el municipio de Ocozocoautla de Espinosa, en el estado de Chiapas, es uno de los destinos ecoturísticos más espectaculares del país. Este sitio combina naturaleza, aventura, historia, arqueología y conservación ambiental en un solo lugar, convirtiéndose en una parada obligatoria para quienes desean descubrir un rincón poco conocido, pero de enorme riqueza natural y cultural.
Cada amanecer y cada atardecer, miles de cotorras verdes salen y regresan a este enorme abismo en un vuelo perfectamente sincronizado que atrae a fotógrafos, biólogos, investigadores y turistas de todo el mundo. Sin embargo, este fenómeno es solo una parte de todo lo que ofrece este extraordinario destino.
Además de admirar el famoso vuelo de las aves, los visitantes pueden recorrer senderos entre la selva, practicar rappel, observar pinturas rupestres de origen prehispánico, hospedarse en cabañas ecológicas y conocer el trabajo que realizan las comunidades locales para preservar este importante ecosistema.

¿Dónde está la Cueva de las Cotorras?
La Cueva de las Cotorras se encuentra dentro del municipio de Ocozocoautla de Espinosa, aproximadamente a 60 kilómetros de Tuxtla Gutiérrez, capital de Chiapas.
Forma parte de una región de gran importancia ecológica cercana a la Reserva de la Biosfera Selva El Ocote, considerada uno de los pulmones naturales más importantes del sureste mexicano.
Gracias a su ubicación, es posible combinar la visita con otros atractivos turísticos como:
- Cañón del Sumidero
- Cascadas El Aguacero
- Selva El Ocote
- Arco del Tiempo
- Ocozocoautla de Espinosa
- Tuxtla Gutiérrez
El origen geológico de la Cueva de las Cotorras
Aunque muchas personas la llaman cueva, en realidad se trata de una enorme sima o dolina, una formación geológica creada hace millones de años.
Su origen comenzó cuando el agua de lluvia penetró lentamente las rocas calizas del subsuelo. Durante miles de años, el proceso de erosión fue debilitando el techo de una gigantesca cavidad subterránea hasta provocar su colapso.
Como resultado surgió un enorme pozo natural rodeado de paredes completamente verticales cubiertas por vegetación.
Entre sus dimensiones aproximadas destacan:
- 140 metros de profundidad
- 160 metros de diámetro
- paredes prácticamente verticales
- abundante vegetación tropical
- excelente conservación ambiental
Esta formación constituye uno de los hundimientos naturales más impresionantes del territorio mexicano.

Historia de la Cueva de las Cotorras
Mucho antes de convertirse en un atractivo turístico, la Cueva de las Cotorras era conocida por los antiguos pueblos zoques, quienes habitaban gran parte del actual estado de Chiapas.
Para estas comunidades, el lugar poseía un profundo significado espiritual debido a su enorme tamaño y a la presencia constante de aves que emergían del interior del abismo.
Las investigaciones arqueológicas han demostrado que el sitio fue utilizado desde tiempos prehispánicos.
Prueba de ello son las pinturas rupestres localizadas en una de las paredes interiores de la sima, donde aún pueden apreciarse figuras humanas, animales y símbolos ceremoniales elaborados con pigmentos naturales.
Estas expresiones artísticas representan uno de los patrimonios arqueológicos más importantes de la región y continúan siendo objeto de estudio por especialistas.

¿Por qué es famosa la Cueva de las Cotorras?
La fama internacional de la Cueva de las Cotorras se debe principalmente al extraordinario vuelo diario de miles de cotorras verdes.
Antes de salir el sol, las aves abandonan lentamente sus refugios naturales ubicados en las paredes del abismo.
Mientras ascienden, comienzan a formar grandes espirales que crean un espectáculo visual único.
Cuando los primeros rayos solares iluminan la sima, cientos y luego miles de aves llenan el cielo con un impresionante color verde.
Al caer la tarde ocurre el fenómeno contrario.
Las cotorras regresan realizando nuevamente vuelos circulares hasta desaparecer entre las paredes de la cavidad.
Este comportamiento natural convierte a la Cueva de las Cotorras en uno de los mejores sitios para observar aves en México.

Las pinturas rupestres: un legado milenario
Uno de los mayores tesoros del lugar son las antiguas pinturas rupestres.
Estas manifestaciones fueron realizadas por grupos indígenas hace cientos o incluso miles de años y constituyen un importante testimonio de las primeras sociedades que habitaron la región.
Entre las figuras identificadas destacan:
- personajes humanos
- animales silvestres
- escenas de caza
- símbolos religiosos
- formas geométricas
Su ubicación sobre las paredes de la sima demuestra el enorme conocimiento que tenían sus antiguos habitantes para desplazarse en este tipo de terrenos.


Flora y fauna
La biodiversidad que rodea la Cueva de las Cotorras es impresionante.
La selva alberga numerosas especies de mamíferos, reptiles, aves e insectos que convierten la visita en una experiencia ideal para los amantes de la naturaleza.
Entre los animales que pueden observarse destacan:
- cotorras verdes
- tucanes
- halcones
- colibríes
- murciélagos
- monos araña
- venados
- armadillos
- tlacuaches
- iguanas
La vegetación incluye enormes árboles de:
- ceiba
- caoba
- chicozapote
- ramón
- bromelias
- orquídeas
- helechos gigantes
Actividades que puedes realizar
La Cueva de las Cotorras ofrece experiencias para visitantes de todas las edades.
Observación del vuelo de las cotorras
Es la actividad principal.
Los mejores horarios son antes del amanecer y al atardecer.

Rappel
El descenso por una pared cercana a los 140 metros representa uno de los retos favoritos para los amantes de la aventura.
Siempre debe realizarse acompañado por instructores certificados.


Senderismo
Existen senderos interpretativos rodeados de vegetación donde es posible aprender sobre la flora y fauna de la región.
Fotografía de naturaleza
El amanecer ofrece condiciones ideales para capturar el espectacular vuelo de las aves.
Observación de aves
La región forma parte de una importante ruta para numerosas especies tropicales.
Hospedaje
El centro ecoturístico cuenta con cómodas cabañas administradas por habitantes de la comunidad.
También existen espacios para acampar.
¿Cómo llegar a la Cueva de las Cotorras?
La forma más sencilla consiste en salir desde Tuxtla Gutiérrez por la carretera con dirección a Ocozocoautla de Espinosa.
Desde este municipio se continúa por un camino señalizado que conduce directamente al centro ecoturístico.
El recorrido en automóvil toma aproximadamente entre una hora y una hora y media.
También existen agencias de viajes que ofrecen excursiones de un día con transporte incluido.
Costo de entrada
El acceso a la Cueva de las Cotorras tiene una cuota de recuperación destinada al mantenimiento del centro ecoturístico y a la conservación del área natural.
Además del boleto general, existen tarifas adicionales para actividades como:
- rappel
- recorridos guiados
- hospedaje
- campamento
Debido a que los precios pueden actualizarse periódicamente, se recomienda verificarlos antes del viaje con la administración del centro ecoturístico.

La mejor época para visitar la Cueva de las Cotorras
El destino puede recorrerse durante todo el año.
Sin embargo, entre los meses de noviembre y mayo suelen registrarse menos lluvias, facilitando las caminatas y la observación del paisaje.
Para disfrutar del famoso vuelo de las aves es indispensable llegar antes del amanecer o permanecer hasta el atardecer.

Consejos para disfrutar al máximo la experiencia
- Lleva calzado para senderismo.
- Utiliza protector solar y repelente de insectos.
- Respeta la fauna y evita alimentarla.
- No dejes basura.
- Lleva suficiente agua.
- Usa binoculares para observar las aves.
- Contrata únicamente guías autorizados para las actividades de aventura.
- Reserva hospedaje con anticipación durante temporadas vacacionales.
¿Por qué debes visitar la Cueva de las Cotorras?
La Cueva de las Cotorras es mucho más que un atractivo turístico; es un escenario donde la naturaleza, la historia y la cultura convergen para ofrecer una experiencia difícil de encontrar en otro lugar de México. La majestuosidad de su sima, el vuelo sincronizado de miles de aves, las antiguas pinturas rupestres y la exuberante selva que la rodea convierten cada visita en un recuerdo imborrable.
Además, recorrer este destino significa apoyar el ecoturismo comunitario y la conservación de uno de los ecosistemas más valiosos de Chiapas. Ya sea que busques aventura, fotografía, contacto con la naturaleza o conocer parte del legado de los pueblos originarios, este sitio ofrece una experiencia completa que vale la pena vivir al menos una vez.

*BC
