Entre montañas y paisajes agrícolas del norte del Estado de México se encuentra la Ex Hacienda de Solís, un sitio que guarda siglos de historia.
Este complejo fue una de las haciendas más importantes de la región de Temascalcingo y actualmente es considerado un atractivo turístico para quienes buscan conocer el pasado colonial del país.
Las haciendas mexicanas no solo fueron centros productivos; también fueron espacios donde se desarrolló gran parte de la vida social y económica del campo.

Por ello, recorrer este lugar es como viajar en el tiempo.
El origen de la Hacienda de Solís
La hacienda fue fundada durante la época colonial, cuando la Corona española impulsó la creación de grandes propiedades agrícolas.
Estas propiedades producían alimentos y materias primas que abastecían a ciudades cercanas y centros mineros.
La Hacienda de Solís se convirtió en un punto estratégico para la producción agrícola dentro del valle de Temascalcingo.
Sus tierras fértiles permitían cultivar granos y criar ganado.
Con el paso del tiempo, el complejo creció y se convirtió en una comunidad con trabajadores, administradores y estructuras productivas.
Relación con la independencia de México
Un aspecto interesante de la historia de este lugar es su relación con la lucha por la independencia.
El insurgente Ignacio López Rayón utilizó la hacienda como punto de apoyo durante sus movimientos insurgentes en el centro del país.
Desde este sitio se organizaban actividades que buscaban debilitar el control del virreinato.
Esto convierte a la Ex Hacienda de Solís en un punto relevante dentro de la historia regional de la independencia.

Arquitectura que refleja el pasado
La arquitectura de la hacienda mantiene rasgos tradicionales que caracterizan a estos complejos rurales.
Entre los elementos más destacados se encuentran:
Patio central
Arcos coloniales
Capilla histórica
Antiguas bodegas
Espacios agrícolas
Estos elementos muestran cómo funcionaban las haciendas en el pasado.
Además, los muros de piedra y adobe reflejan técnicas constructivas tradicionales utilizadas durante siglos.

Cómo llegar a la Ex Hacienda de Solís
Llegar a este destino es relativamente sencillo desde varias ciudades importantes.
Desde Ciudad de México
El viaje dura aproximadamente dos horas siguiendo la ruta hacia Atlacomulco y Temascalcingo.
Desde Toluca
El trayecto dura cerca de una hora y media.
La señalización hacia la comunidad de Solís facilita el acceso.
Costos de visita
La entrada al sitio es gratuita en la mayoría de los casos, ya que el casco histórico forma parte de una comunidad local.
Esto permite a los visitantes recorrer el lugar sin pagar acceso.
Sin embargo, siempre es recomendable apoyar a los negocios locales y respetar el entorno.

Experiencias turísticas en la región
El viaje puede complementarse con otras actividades cercanas:
Recorrer Temascalcingo
Probar comida tradicional mazahua
Visitar paisajes naturales del norte del Estado de México
Comprar artesanías regionales
Estas experiencias enriquecen la visita y permiten conocer mejor la cultura local.

Un destino perfecto para turismo histórico
La Ex Hacienda de Solís representa un ejemplo claro de la historia rural mexicana.
Aunque no es tan conocida como otras haciendas turísticas del país, su valor histórico y arquitectónico es enorme.
Para quienes buscan destinos culturales auténticos, este sitio es una excelente opción dentro del Estado de México.
*ARD
