En el norte del Estado de México, entre montañas y formaciones volcánicas, se encuentra uno de los paisajes más sorprendentes del centro del país: la Cascada de Tixhiñú.
Este sitio natural se localiza cerca de la comunidad de San Joaquín, dentro del municipio de Aculco, un destino que fue nombrado Pueblo Mágico en 2005 gracias a su riqueza histórica, cultural y natural.
Rodeada de cañones y columnas basálticas, esta cascada ofrece un espectáculo visual impresionante que cada año atrae a visitantes que buscan naturaleza, tranquilidad y aventura.

Un paisaje moldeado por volcanes y ríos
La cascada tiene una caída de aproximadamente 15 metros, lo que puede parecer modesto en comparación con otras cataratas del país, pero su entorno geológico la hace verdaderamente espectacular.
El agua cae entre columnas basálticas formadas por lava volcánica solidificada, creando un paisaje que recuerda a formaciones geológicas famosas como los prismas basálticos.
Este fenómeno natural se formó hace miles de años cuando la actividad volcánica de la región moldeó el terreno. Con el paso del tiempo, los ríos comenzaron a erosionar las rocas hasta crear el cañón donde hoy se encuentra la cascada.

El origen histórico de Aculco
La historia del municipio es tan fascinante como su geografía.
Aculco fue fundado por pueblos otomíes, quienes establecieron asentamientos en esta zona gracias a la abundancia de agua, bosques y tierras fértiles. Con el tiempo, el lugar fue conquistado por los mexicas y posteriormente por los españoles.
Durante la época colonial, la región se integró a una de las rutas comerciales más importantes de la Nueva España: el Camino Real de Tierra Adentro.
Este legado histórico aún puede apreciarse en las calles empedradas, templos coloniales y antiguas haciendas que rodean el municipio.
Cómo llegar a la Cascada de Tixhiñú
Una de las ventajas de este destino es su accesibilidad desde varias ciudades del centro del país.
En automóvil
Desde Ciudad de México:
Distancia aproximada: 140 kilómetros
Tiempo de viaje: 2 horas
Ruta recomendada:
Autopista México–Querétaro
Desviación hacia Aculco
Carretera hacia San Joaquín
Desde el centro del pueblo el recorrido es corto y puede realizarse en automóvil o taxi.

Costos y horarios de acceso
La visita a la cascada es accesible para la mayoría de los viajeros.
Costos aproximados:
Entrada: 20 pesos por persona
Estacionamiento: disponible cerca del sitio
Actividades guiadas: costos variables dependiendo del operador turístico
Algunas empresas también ofrecen paquetes de aventura con rappel y senderismo, ideales para quienes buscan experiencias más extremas.
Qué hacer en la Cascada de Tixhiñú
Este destino es perfecto tanto para viajeros tranquilos como para amantes de la aventura.
Actividades recomendadas:
Caminatas por senderos naturales
Campismo en zonas cercanas
Fotografía de paisaje
Rappel en las paredes del cañón
Exploración de otras cascadas cercanas
Además, el municipio ofrece gastronomía local destacada, especialmente quesos artesanales y platillos tradicionales mexiquenses.

La mejor época para visitar
Aunque la cascada puede visitarse durante todo el año, la mejor temporada es durante los meses de lluvia, cuando el flujo del agua aumenta y el paisaje se vuelve más verde y espectacular.
En temporada seca el clima es fresco y tranquilo, ideal para recorrer el pueblo y realizar caminatas.
Un destino perfecto para escapadas de fin de semana
La Cascada de Tixhiñú representa uno de esos lugares que aún conservan su esencia natural y tranquilidad.
Su cercanía con grandes ciudades, su riqueza histórica y su impresionante paisaje volcánico la convierten en un destino ideal para:
viajes de fin de semana
turismo de naturaleza
fotografía
aventura
Si buscas descubrir un lugar diferente en el Estado de México, este rincón escondido de Aculco puede sorprenderte con uno de los paisajes más bellos del centro del país.
*ARD
