Puebla, Pue. La peregrinación de la Arquidiócesis de Puebla reunió a miles de personas en la Basílica de Guadalupe, donde creyentes de distintas regiones acudieron para celebrar la edición número 135 de esta tradición. La movilización religiosa se posiciona entre las más representativas del estado por su antigüedad y participación comunitaria.
Los asistentes arribaron caminando, en bicicleta, motocicleta e incluso a caballo. Familias completas acompañaron la jornada, lo que evidenció el arraigo de la devoción mariana entre los poblanos.
Mensaje de fe ante los problemas sociales
La ceremonia eucarística fue presidida por el arzobispo Víctor Sánchez Espinosa, quien exhortó a fortalecer la fe frente a los problemas sociales que afectan a la entidad. Subrayó que la violencia no debe normalizarse y llamó a construir una cultura de respeto y solidaridad.
El líder religioso destacó que la familia es un don sagrado que debe protegerse. Además, pidió crecer espiritualmente bajo la protección de la Virgen de Guadalupe, a quien consideró símbolo de esperanza para el continente americano.


Participación de comunidades y cabalgatas
El arzobispo reconoció la participación de parroquias provenientes de la Sierra Norte que organizaron una cabalgata hasta la capital del país. También agradeció el esfuerzo de los peregrinos que recorrieron largas distancias para cumplir su compromiso de fe.
La Iglesia informó que Puebla figura entre las diócesis que más fieles congrega en el santuario guadalupano durante el año, reflejo de su profunda tradición religiosa.
La CXXXV Peregrinación confirmó la permanencia de una práctica espiritual transmitida por generaciones. Los asistentes pidieron unidad social, bienestar y paz para la entidad.
Con ello, la comunidad católica poblana mantiene vigente una de las expresiones religiosas más antiguas del país, consolidando su identidad cultural y espiritual.
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