Puebla, Pue. Un eventual paro de actividades en Volkswagen Puebla no se quedaría en las puertas de la armadora, el impacto podría extenderse a hoteles, restaurantes, vivienda, proveedores y otros servicios que dependen de la intensa actividad económica que genera la planta en la entidad.
Roberto Esquivel, vicepresidente de la Red Mexicana de Franquicias (RMF) en Puebla, advirtió que cualquier interrupción en la producción representaría un riesgo para distintos sectores de la economía local, debido a la cantidad de empleos y negocios vinculados directa e indirectamente con la operación de la armadora.
Daños en proveeduría
El empresario explicó que un conflicto laboral prolongado podría reducir la demanda en estos sectores y afectar particularmente a las compañías que forman parte de la cadena de proveeduría de la armadora.
La vivienda también forma parte de este efecto económico. De acuerdo con Esquivel, algunos trabajadores y ejecutivos que llegan a Puebla rentan casas, por lo que una disminución en la actividad de Volkswagen podría repercutir también en el mercado inmobiliario.
El vicepresidente de la RMF consideró que la negociación contractual de Volkswagen ocurre en un momento complejo para la industria automotriz internacional, ante los ajustes y recortes que enfrenta el sector.
Un efecto dominó
Por ello, llamó a que empresa y trabajadores encuentren un acuerdo que permita proteger las fuentes de empleo, pero también garantizar la estabilidad de la armadora.
“Hay que ver el escenario mundial donde Volkswagen está haciendo recortes”, apuntó.
Esquivel sostuvo que una interrupción en las operaciones no solo representaría un problema para la empresa y su plantilla laboral. También podría generar un efecto dominó sobre negocios y sectores que dependen del flujo económico generado por la planta.
Ante este escenario, confió en que las partes logren un acuerdo que evite una afectación mayor y permita mantener activa una de las principales fuentes de actividad económica para Puebla.