Cuando el río suena…

 | Columnas

jueves, 02 de julio de 2020
Imagen de Fernando A. Crisanto
Del reportero
Cuando el río suena…
Por  Fernando A. Crisanto 3 de Abril de 2020, 09:59 am

Dos instituciones milenarias, el Ejército y la Iglesia, basan su fortaleza y trascendencia en dos principios irrenunciables: la lealtad y la disciplina.

Militares y sacerdotes saben perfectamente que dependen de la decisiones de sus s y las acatan, el problema es cuando los Jefes no actúan de la misma manera con sus subalternos.

Ahí se resquebraja la lealtad.

A principios de esta semana miembros de las Fuerzas Armadas enviaron una carta a los secretarios de la Defensa Nacional y Marina y a su Jefe Supremo, el presidente Andrés Manuel López Obrador, en la cual califican como deshonestas actitudes de sus mandos y denuncian su desprecio a las instituciones militares.

Con un agregado: con sus acciones, como el saludo del presidente a la madre de El Chapo Guzmán ponen en peligro a los subalternos.

En la carta se dirigen al presidente y califican sus acciones de deshonestidad y prepotencia, "con la ayuda de la soberbia de los secretarios que como se ha visto, anteponen sus ambiciones de poder al bienestar de sus subordinados y de la Nación".

"Ya nos cansamos, señor presidente. Estamos hartos secretarios, México no merece esto, las Fuerzas Armadas no lo merecemos. Así que decimos ¡YA BASTA!", señala el documento enviado el 30 de marzo.

Citan como ejemplo de su entrega y de no recibir apoyos, casos como el de "ese militar que no pudo presenciar el nacimiento de su hijo por estar en comisión del servicio y el que se enteró de la muerte de su madre 2 meses después por estar aislado" son los que cuidan al país, luego de que la política genera un problema.

“Soy el militar que usted, señor presidente usa a su antojo cada vez que su política genera un problema que después no sabe resolver”, reclaman los militares.

Un jefe del Ejército Mexicano consultado, confió que ese sentimiento prevalece entre los soldados y aunque no fue consultado, no descarta la veracidad del documento y la posición que ahí presentan.

Los autores señalan casos como el de uno de ellos recientemente, quien vio a su familia peligrar por causa de la familia del Chapo Guzmán, “a quienes hoy el presidente de México ofrece ayuda humanitaria, luego del "culiacanazo" que se dio tras la captura y liberación de Ovidio Guzmán, hijo del narcotraficante.

En octubre pasado los generales en activo y retirados de la Defensa Nacional expresaron al general secretario, Luis Crescencio Sandoval, su preocupación por la situación de seguridad del país, así como por los resultados del operativo del 17 de octubre en Culiacán, Sinaloa.

En su discurso el general en retiro Carlos Demetrio Gaytán Ochoa, quien fue subsecretario del Ejército, manifestó el descontento de los militares que no están de acuerdo con la forma en que se han desarrollado diferentes acontecimientos en materia de seguridad.

Hay inquietud en la tropa y los mandos del Ejército y la Marina por las decisiones en materia de Seguridad tomadas por el presidente de la República y que han sido avaladas por los secretarios, quienes les exigen actuar y no los defienden cuando los acusan de violar los derechos humanos.

Hay malestar porque sospechan que la asignación directa de la construcción de obras públicas, como el aeropuerto internacional de Santa Lucía que se asignó al Ejército, sólo beneficia a los altos mandos y a sus familiares que actúan como subcontratistas.

Algo sabe el presidente López Obrador cuando en reiteradas ocasiones ha hablado de “golpe de Estado” contra su gobierno, pero no ha pasado del discurso porque no ha hecho acusaciones directas.

Hasta ahora la lealtad y la disciplina del Ejército y la Marina a su Jefe Máximo ha quedado demostrada con creces, pero como todo principio son de ida y vuelta y ni los militares ni marinos de distintas jerarquías sienten la correspondencia de sus secretarios y del presidente.

Por eso el río agua lleva.

 

De las anécdotas que se cuentan

La relación entre los medios de comunicación y el poder, nunca podrá ser tersa.

Unos ejercen el mandato que tienen y otros informan y señalan lo que consideran, con pruebas, que no está apegado a los compromisos contraídos con los electores.

La semana pasada, el gobernador Luis Miguel Barbosa se negó a responder a una pregunta de un reportero de El Sol de Puebla.

El tono y el trato fueron ásperos.

El periodista nunca intentó incomodar, sólo buscaba una respuesta a preguntas que se hace también la sociedad.

En todo caso, vale reiterar que lo cortés no quita lo valiente y el respeto del medio a la autoridad está garantizado, como también la crítica y los señalamientos, que son parte de la naturaleza de los medios y los periodistas.

fcrisanto00@yahoo.com.mx

Twitter @fercrisanto

Facebook: Fernando Alberto Crisanto

Anteriores

15 de Mayo de 2020
1 de Mayo de 2020
10 de Abril de 2020