Qué exámenes debes hacerte antes del embarazo

Mujer precavida vale por dos, y más si se trata de una embarazada. Los especialistas recomiendan a todas las mujeres que quieran en un futuro cercano convertirse en madres que acudan a una consulta preconcepcional, para garantizar que se encuentra en condiciones óptimas para la gestación. 

 

El primer paso para una gestación saludable y un parto alejado de complicaciones es consultar al especialista para que sea él, quien determine qué hay que hacer antes de pensar en concebir, ya que prepararse para la maternidad implica someterse a una serie de exámenes de rutina y a una valoración rigurosa de hábitos, con el fin de comenzar con pie derecho esta nueva etapa de la vida.

 

Vacunas, barrera de protección.

 

Las vacunas juegan un papel importante en la preconcepción: inmunizarse contra ciertas enfermedades es el mejor camino para prevenir riesgos, pues el embarazo es un estado de mayor disposición a infecciones virales. Hemograma.

Es un análisis de sangre que permite descubrir si la futura madre es portadora de una anemia, ya sea producida por una carencia de hierro o de folatos (ácido fólico), o bien por una transmisión hereditaria (talasemia o anemia falciforme). Es esencial tratar la anemia, puesto que comporta un déficit en el transporte de oxígeno, indispensable para la formación del niño.

 

Prueba de glucemia.

 

Consiste en verificar que el nivel de glucosa (azúcar) en la sangre está dentro de los parámetros adecuados. En el caso de que sea muy elevado, la mujer corre el riesgo de sufrir en el embarazo la denominada diabetes gestacional, una afección que padecen entre el 3% y el 6% de las gestantes, y que puede tener consecuencias negativas tanto para el bebé como para la madre.

 

Grupo sanguíneo y factor Rh.

 

El análisis del grupo sanguíneo y el factor Rh de la madre permite prevenir y tratar a tiempo posibles incompatibilidades entre ella y el bebé que pueden generar afecciones de gravedad.

 

Citología.

 

Esta sencilla prueba, también conocida como test de Papanicolau, consiste en extraer una pequeña muestra celular del cuello del útero mediante un leve raspado. El objetivo es descartar la presencia del Virus del Papiloma Humano (VPH) asociado al cáncer de cuello de útero.

 

Con información de Agencias