A partir del 2018 el BICE estará del lado de las Pymes

A través de la Secretaría de Emprendedores y Pymes, dependiente del Ministerio de Producción, la Nación prepara una batería de medidas para hacer fluir el financiamiento hacia el sector de las pequeñas y medianas empresas (Pymes) y del creciente universo de emprendedores que está surgiendo  a lo largo de todo el país.

Según anticipó en Córdoba el responsable del área, Mariano Mayer, “el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) comenzará a operar el próximo año como banca de desarrollo, al estilo de lo que es el BNDES brasileño”. El anuncio fue formulado durante la jornada “Ley de Pymes y Emprendedores, herramientas para potenciar el talento argentino”, que organizó la cámara de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (MPM) y el Centro de Egresados de Ciencias Económicas de la UCC.

Según explicó Mayer, el diferencial que ofrecerá el BICE es que trabajará en base al modelo del scoring, con lo cual no sólo se analizarán los antecedentes financieros del  cliente sino que se trazarán escenarios probables de evolución de sus negocios, para facilitar la concesión del crédito en un marco controlado de riesgo.

El  BICE opera ahora bajo la órbita del Ministerio de Producción con el objetivo de alinearlo con la política de desarrollo productivo, darle mayor volumen de actividad a través de la banca multilateral, federalizar sus operaciones y atender al segmento Pyme. “Hoy,  el 80% de las pequeñas y medianas no puede acceder al financiamiento bancario”, reconoció Mayer.

A efectos de fondear al BICE para que pueda cumplir con estos objetivos, el Banco Nación (que tiene 66% de sus acciones) lo capitalizó en $2.800 millones transfiriéndole a su estructura el control societario de tres compañías: Nación Leasing, Nación Factoringy Nación Fideicomisos.

Capital semilla. Mayer anticipó también buenas noticias para el activo segmento de los emprendedores.  El próximo 29 de noviembre se conocerán cuáles son los tres fondos (sobre 11 oferentes presentados) que integrarán un Fondo de Expansión de Emprendedores y otros tres (sobre 31 propuestas) que crearán un Fondo de Aceleración de Proyectos. 

“Entre lo que van a poner ellos y lo que vamos a poner nosotros serán US$100 millones para invertir en emprendedores, eso es un record absoluto”, dijo Mayer. Para proyectos en etapa de aceleración que sean de base tecnológica habrá aportes de entre US$50.000 y US$100.000 y si son de base científica, entre US$300.00 y US$400.000. En tanto, para proyectos en fase de expansión, los montos disponibles serán de entre US$500.000 y US$2 millones.

Los fondos de Expansión y Aceleración (junto al fondo Semilla que ya está en funcionamiento) son parte integrante del Fondo Fiduciario para el Desarrollo de Capital Emprendedor (FONDCE), creado a través de la Ley de Emprendedores. Su objetivo es fomentar instrumentos de asistencia financiera y co-inversión público-privada para favorecer y potenciar el desarrollo del capital emprendedor en todos sus estadios.

Aunado a estos dos anuncios (el del BICE y de los fondos emprendedores), Mayer anticipó que también está a punto de lanzarse el Crowdfunding Emprendedor, un modelo de financiamiento colectivo, que ya cuenta con toda la revisión y reglamentación que requería de la Comisión Nacional de Valores (CNV).

Nadie afuera. Conscientes en el gobierno de que se requiere crear al menos un millón de nuevas Pymes para dar respuesta genuina al problema del desempleo y la pobreza, el Ministerio de la Producción está generando propuestas y herramientas para diferentes segmentos, a los efectos de que “nadie quede afuera”, como lo referenció Mayer.

En ese camino es que se lanzó la iniciativa “Emprendedores +50”, para apoyar los proyectos de adultos mayores que habiendo ya transitado una larga carrera profesional, laboral técnica o de oficios, e incluso empresarial, están en un segundo ciclo de inicio, con nuevas ideas y propuestas. 

Otra iniciativa en igual sentido es el “Centro de Desarrollo Económico de la Mujer”, centrado en ellas como agentes de cambio, sobre todo ecosistemas sociales vulnerables. “Y estamos también diseñando propuestas para la Base de la Pirámide, porque tienen que superar la etapa de asistencialismo con proyectos productivos propios. Pero, para ello, nosotros tenemos que hacer nuestra parte también, simplificando más los procesos para formalizar los negocios”, reconoció Mayer.

Actualmente, en la Ciudad de Buenos Aires, las Sociedades por Acciones Simplificadas (SAS) se pueden constituir digitalmente en un trámite que no lleva más de 15 minutos y un aporte de $4.400. El Gobierno nacional pretende que este modelo llegue a todos los rincones del país, y para ello cada provincia debe hacer su propia reglamentación y poner operativo el sistema.

Con información de El Perfil

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