Puerto Rico crisis tras huracán María

Un mes después de que el huracán María arrasara el centro de Puerto Rico, la recuperación sigue mostrándose esquiva a lo largo de la carretera 152, donde Carmen Díaz López, de 82 años, vive sola en una casa que está a solo un derrumbe más de desplomarse en el arroyo fangoso que tiene debajo.

Sin electricidad ni familiares que la cuiden, la anciana ahora depende de la compañía de algunos vecinos que pasan periódicamente por su casa. Pero el colapso de un puente convirtió en un desafío hasta comunicarse con su amigo del otro lado del arroyo, y así ella pasa la mayor parte de los días sin luz en soledad, cantándose "Ave María" y canciones clásicas de Los Panchos, y encendiendo velas por la noche para poder encontrar el baño. "Solo le pido al Señor que me cuide, porque Él es lo único que tengo", dijo Díaz López el miércoles.

Díaz López y sus vecinos del kilómetro 5 de esta carretera montañosa devastada en el municipio de Barranquitas están entre los cientos de miles de puertorriqueños que todavía corren peligro mientras la recuperación transita su quinta semana. El agua corriente volvió en hilos hace algunos días y se despejó parcialmente la tierra colapsada que bloqueó la carretera y arrojó mugre contra las casas. Pero todavía no hay señal de teléfono y los vecinos están lejos de todo vestigio de autosuficiencia.

La situación amenaza con socavar el futuro económico y fiscal de la isla y ya está alimentando un éxodo masivo de puertorriqueños hacia el continente. En esta etapa de la recuperación de la tormenta categoría 4, a muchos les resulta inconcebible la actual condición del estado libre asociado de Estados Unidos, hogar de unos 3.4 millones de ciudadanos estadounidenses.

"Simplemente nunca vi una situación donde la gente no pueda acceder a servicios básicos durante tanto tiempo", dijo Martha Thompson, coordinadora de la respuesta a Puerto Rico para Oxfam Americas, una organización benéfica con sede en Boston. Thompson también trabajó en la respuesta al huracán Katrina.

La mejor nota

El jueves, en una reunión en la Casa Blanca con el gobernador del territorio, Ricardo Rosselló, el presidente Donald Trump dijo que la respuesta de su administración a María merece una nota de "10". También llamó la atención al lío fiscal que se había armado en Puerto Rico antes del huracán y sugirió que quiere que se reembolsen todos los préstamos por la reconstrucción antes que la deuda actual de la isla, de 74,000 millones de dólares, que la llevó a la quiebra.

Casi el 80% de los habitantes y las empresas privadas —no solo en las montañas rurales, sino por toda la isla— sigue sin luz.

El jueves, uno de cada tres habitantes no tenía agua corriente y solo funcionaba un 47% de las torres de telefonía celular. Por su parte, el número oficial de víctimas, que actualmente asciende a 48, sigue subiendo, y todavía hay 109 isleños desaparecidos. "Todos están en modo de supervivencia", dijo Gustavo Vélez, economista y director de la consultora Inteligencia Económica en San Juan. "No hay trabajo, no se gana dinero. La gente compra lo que necesita para el día".

 

Con información de Economía de hoy 

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