Carne de Brasil podría quedar vetada de la UE

Productores de cárnicos brasileños podrían quedar proscritos de comercializar sus productos en los mercados de la Unión Europea después que autoridades federales anunciaron una investigación de varias compañías alimentarias acusadas de sobornar a inspectores del ministerio de Agricultura para que aprobaran la venta de productos estropeados y podridos.

A la zaga de una redada de compañías empacadoras internacionales de cárnicos, incluidos los mayores productores de carne del mundo (JBS SA y BRF SA), así como varias compañías alimentarias más pequeñas, la Comisión Europea anunció, el viernes, su intención de sancionar a cualquier productor vinculado con el escándalo brasileño de cárnicos.

Si bien la Unión Europea dijo que el embrollo de los cárnicos de Brasil no incidiría en los vínculos entre la Unión y el bloque sudamericano Mercosur, en adelante el departamento implementaría estándares de seguridad alimentaria más rigurosos y una vigilancia más estrecha de las medidas sanitarias, informó un portavoz de la Comisión Europea durante la conferencia de prensa del viernes.

“La Comisión se asegurará de que todos los establecimientos implicados en el fraude sean suspendidos de la exportación a la Unión Europea”, agregó. “No se reducirá el futuro acuerdo de comercio libre UE-Mercosur, aunque reforzaremos nuestros requisitos de regulación y los estándares de seguridad alimentaria para importaciones agrícolas”.

La policía brasileña emitió cientos de órdenes judiciales y más de 30 órdenes de detención después de allanar, el viernes, las instalaciones de los gigantes alimentarios JBS SA, BRF SA, y otras empacadoras. Así mismo, las autoridades publicaron las transcripciones de presuntas conversaciones incriminatorias entre inspectores agrícolas y productores cárnicos, en las que aseguran que diversos productos, como salchichas y carnes frías, estaban contaminadas y disfrazadas con ácidos. En dichas transcripciones, las compañías de cárnicos parecen sobornar a los inspectores para asegurar su silencio.

Los funcionarios que no accedieron a las peticiones de las empresas fueron enviados a inspeccionar otras compañías.

Algunas de las carnes adulteradas fueron exportados a mercados, tiendas de comestibles y cadenas detallistas de todo el mundo, incluida Wal-Mart. Las autoridades también sospechan que tres cargamentos de BRF que contenían cárnicos infectados con salmonela estaban de camino a Europa.

A pesar de los alegatos, miembros del Ministerio de Agricultura de Brasil insistieron en que la mayor parte de la carne vendida es de buena calidad. Durante una reunión celebrada el domingo, el presidente Michel Temer afirmó que solo 33 de los 11,000 inspectores del Ministerio de Agricultura se encontraban bajo investigación por haber aceptado sobornos a cambio de permitir la venta y transportación de carne podrida, y solo 21 de los 4,800 empacadores de carne del país estaban implicados en la operación, señaló el mandatario.

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